"Imara: su abrazo me abarca todo, de los pies a la cabeza. Hoy recibo de usted el más grande regalo: un lunes, mis días salpicados de inconsistencias son los lunes y hoy recibí su corazón."
"Debo decirle Imara, pero puedo decirle (si me lo permite) Luz. Pocos amigos son para tenerlos en el alma. Gracias por regalar sus ojos, su tiempo y su transparencia. Efrén."
"Imara: mi gratitud viene de lejos, y en verdad, es tanto, que solamente le digo: un le quiero, el trance emocional y personal que hay detrás de cada palabra recibe el bálsamo de una amiga. Gracias, otra vez."