Eirena
La verdad es que es un libre totalmente genuíno en lo que se refiere a la trama y el argumento. Está muy bien ambientada dentro de la atmosfera de la Inglaterra del siglo XIII, y lo qué es mejor, es una novela muy realista, rica y creíble en detalles históricos, que emfatiza las pasiones humanas sin recaer (cómo se ha puesto tan de moda, últimamente) en la típica especulación de la naturaleza de Dios y más temas escatológiocos. Es muy recomendable y sorprendente para todos.