la revisora
Hace unos meses dejé mi videocámara a una compañera de trabajo porque se iba de viaje, me devolvió la cámara y la guardé. Pasado un tiempo la fui a usar, ya que yo me iba de viaje, y encontré una cinta dentro, que no sabía de que podía ser, y resultó ser su cinta. Cuando me la devolvió olvidó sacar la cinta que había grabado, y lo que me encotré fue un vídeo casero porno de mi compañera de trabajo con su novio, y os aseguro que les hacía falta este u otro manual de creatividad, sonido e imagen. Por descontado queda que jamás le dije que yo la tenía, ni ella me la pidió nunca.