HISTORIAS EXTRAORDINARIAS (15ª ED.) (En papel)
ROALD DAHL,
ANAGRAMA, 1990
ISBN 9788433920232
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En los cuentos no hay espacio físico suficiente para desarrollar psicológicamente a los personajes y dotarlos de las innumerables aristas que componen cualquier personalidad, incluso la más simple, y esto se ve claramente en los cuentos de Roald Dahl. Sus personajes no llegan a la caricatura, aunque poco les falta. O son muy misteriosos, o muy avariciosos o muy malos. Y esto no pretende ser ninguna crítica, porque en los cuentos no se trata de crear mundos, ni tan siquiera de recrear historias, para eso ya existen otros géneros. En los cuentos quieres que algo te sacuda de manera instantánea, despierte en ti una sensación profunda, una duda terrible... Los cuentos de Roald Dahl son, sobre todo, misteriosos. Resulta inquietante La maravillosa historia de Henry Sugar, inquietante porque hay una historia dentro de otra y dentro de otra más y porque el "cuentista" juega con nosotros proponiendo diversos desenlaces y, dándole veracidad a su historia, nos recuerda que se trata de una historia real y por lo tanto el final tiene que ser real... Y uno termina por no saber lo que está leyendo. Termina el libro con una historia titulada Cómo me hice escritor. Es un cuento revelador, no al estilo de las cartas a un joven poeta que habían escrito Virginia Woolf o Rilke, escritores que parecen haber nacido por y para la escritura. Roald Dahl es otra cosa, fue un aviador en la Segunda Guerra Mundial antes de hacerse escritor, y el gusto por la ficción vino casi de forma accidental...