LO QUE SE DE LOS HOMBRECILLOS (En papel)
JUAN JOSE MILLAS,
SEIX BARRAL, 2010
ISBN 9788432212963
Otros formatos y ejemplares disponibles
3 libros usados : 6.00€
En Stock
Envío GRATIS por compra superior a 19€
Pídelo en y lo tendrás el lunes 3 de junio. Elige envío Correos.
Accede para activar la Compra en 1 paso
Información detallada
Valoración Media
Media de 16 valoraciones en total
Valoraciones usuarios
- (4)
- (2)
- (5)
- (3)
- (2)
Recomendaciones usuarios
- 16% Para regalar
- 66% Para disfrutar
- 16% No puedes perdértelo
- 16% Leerlo en la calle/bus
- 16% Leerlo en casa
- 16% Leerlo en vacaciones
- 50% Leerlo en todo momento
Opiniones de los lectores sobre "LO QUE SE DE LOS HOMBRECILLOS"
Mostrando 1 a 10 de 12 resultados
- 1
- 2
que delicia de lectura, siempre ameno, siempre fascinante de leer
Inferior a la media de Millás, original pero previsible.
me decepciono bastante, buen enfoque al principio, pero se quedó en nada.
Como siempre, imaginación a raudales, en lo que parece ser una extensión de un pequeño cuanto aparecido en Los objetos nos llaman. Como siempre, Millás mordaz e incisivo.
Un libro entretenido que te hace pensar en la dualidad entre lo que es correcto y los deseos más instintivos.
Malo, malísimo. Sin pies ni cabeza. Espantoso...
Mala. No gastar dinero ( ademas es mucho) por 192 paginas absudas. Leo unas tres novelas al mes. Es lo más malo que he leido en los ultimos meses.
Me ha gustado mucho, es original, entretenido y de rápida lectura, MILLÃS CIEN POR CIEN, pero el final lo he encontrado un poco pobre, lo termina de golpe , se podía haber alargado unas páginas y hubiera sido un libro para sobresaliente.
sorprendente!!!!!Me lo he leido en tres sentadas.Nunca me pude imaginar que me sorprendiera tanto. Me encantaria conocerle,para preguntarle un montón de cosas.
Hazte un hueco en la comunidad de la Casa del Libro, regístrate


Me gusta





















Supongo que la editorial le presionó para que publicara libro y le salió ésto: una chorrada tras otra con un final rematador de malo. Menos mal que sólo invertí 2 horas de mi vida en semejante bodrio