More
    BLOG CASA DEL LIBROCitas y frasesMejores frases de Valle-Inclán

    Mejores frases de Valle-Inclán

    Si quieres descubrir las mejores frases de Valle-Inclán es porque, como es natural, te genera curiosidad un autor tan prolífico, polifacético y relevante como este. El escritor gallego cultivó diversos estilos y géneros literarios, desde el teatral hasta la poesía, y se convirtió en una figura fundamental en la vanguardia intelectual y cultural de su tiempo.


    Loading the Elevenlabs Text to Speech AudioNative Player…

    ¿Quién fue Valle-Inclán?

    Su nombre completo es el de Ramón María del Valle-Inclán. Nació en Vilanova de Arousa, en el año 1866, y murió en Santiago de Compostela, en 1936. Está considerado como uno de los escritores más originales e influyentes de la literatura española del siglo XX. No cultivó, como decíamos, un único género literario, ni tampoco una sola corriente estética. Su obra abarca desde el modernismo esteticista hasta una visión crítica, grotesca y deformada de la realidad, que él mismo definió como esperpento (su gran aportación a las letras españolas).

    Considerado un excéntrico y un bohemio, su figura se ha convertido, con el tiempo, en una de las más llamativas y brillantes de las letras españolas. Entre sus obras, destacan especialmente la obra de teatro Luces de bohemia y la novela Tirano Banderas. Dos títulos muy diferentes en los que aborda buena parte de los problemas de la España de su tiempo, así como los problemas atemporales del alma humana.

    Fue, sin lugar a duda, uno de los miembros más interesantes de la famosa generación del 98. No te lo puedes perder.

    Descubre las mejores frases de Valle-Inclán

    Ahora que ya hemos contextualizado a este excéntrico autor, vamos a catar algo de su talento literario.

    «En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo».

    Nadie puede quitarle a Valle-Inclán el mérito de ser un autor comprometido con su tiempo y sus circunstancias. Siempre mostró preocupación y hasta implicación por los asuntos políticos y sociales de la época. En esta frase, mordaz y tremendamente característica de su estilo satírico, podemos ver la opinión tan crítica que tenía de la España de su tiempo.

    «En España podrá faltar el pan, pero el ingenio y el buen humor no se acaban».

    Así como el autor gallego tenía en parte una visión muy negativa de nuestra sociedad, también guardaba una perspectiva mucho más dulce y amable para nuestro pueblo. España siempre ha sido considerada como una tierra de alegría, de cercanía y camaradería. Aquí Valle-Inclán hace diana apuntando hacia lo que de verdad define la naturaleza de su país: la alegría, el buen humor y la inteligencia.

    «Yo quiero apagar la guerra con un soplo, como quien apaga una vela».

    No solo tendríamos que quedarnos con la perspectiva más social y comprometida de este escritor. Lo cierto es que llegó a destacar en un sinfín de ámbitos, y a desarrollar una calidad literaria en sus textos de lo más notable. Con una sencilla frase genera una imagen mental llena de sensibilidad, de compromiso y de talento.

    «Hablaba con esa luz fervorosa de los agonizantes, confortados por la fe de una vida futura, cuando reciben la Eucaristía».

    La religión no se quedó al margen de algunas de sus observaciones más ácidas e incisivas. En esta frase lo podemos apreciar con claridad: cuando uno agoniza, parece hacerlo de otra forma si confía en que, tras la muerte, le espera una vida mejor que esta. Ese, al menos, es el espíritu que Ramón María quiere imprimir en esta dura cita.

    «El periodismo es travesura, lo mismo que la política. Son el mismo círculo en diferentes espacios».

    En su visión más crítica, el novelista y dramaturgo tenía una clara tendencia a redefinir muchos de los espacios de su época. En este caso, reinterpreta, no sin cierta malicia, el periodismo como una especie de broma que va pareja a la política.

    «Amor que damos es amor que alcanzamos, amor engendra amor, pero aquellos que fuimos sembradores de odios solamente tendremos cosechas de hieles».

    El estilo de su prosa tenía un punto muy poético y hasta romántico. Aquí vemos cómo considera el amor como una de las grandes fuerzas que mueven la vida de las personas. Por otro lado, también parece hablarnos de cómo el odio puede derivar en negatividad hacia nosotros mismos.

    «Hay quien prefiere ser el primer amor. Yo he preferido siempre ser el último».

    Otra visión que nos lanza Valle-Inclán respecto a las relaciones románticas y de pareja. En este caso, toma partido claro por esos vínculos con la capacidad de durar toda una vida. Vínculos que, para el autor, están muy por encima de aquellos dulces inicios del despertar amoroso entre las parejas.

    «Las almas enamoradas y enfermas son tal vez las que tejen los más hermosos sueños de la ilusión».

    Pocas cosas hay que consigan despertar la conciencia de las personas de una manera más intensa que el amor y la enfermedad. Al fin y al cabo, el primero incendia la imaginación, y el segundo genera potentes fantasías con tal de escapar de la realidad. En esta frase, el autor reúne ambos mundos para hablarnos de algo tan hermoso como las ilusiones.

    «Domiciano, la guerra no se estudia en los libros. Todo reside en haber nacido para ello».

    ¿Qué es lo que explica un conflicto entre las personas? ¿Qué origina una guerra? Esta es la pregunta de fondo que atraviesa esta frase tan profunda y enigmática. La realidad es que la guerra no es algo que podamos aprender, ni algo que puedan enseñarnos. La guerra, única y exclusivamente, es algo que llevamos dentro, en la sangre, como un impulso o como un elemento que nos lleva una y otra vez al conflicto, a la tierra y a la muerte.

    «Tenía raro placer, de conservar la amistad de sus amantes antiguos, y guardarles un rinconcito en el corazón».

    Para terminar, una frase con una dulzura dañina, que nos habla de cómo, para algunas personas, los antiguos amores no terminan siempre en cenizas. Al contrario. Muchas personas los siguen llevando dentro, como un recuerdo bonito al que acudir a veces.

    Como puedes ver, las mejores frases de Valle-Inclán son una maravilla que nos presentan a un autor cargado de imaginación, de talento y de vida. Son el entrante perfecto para abrir el apetito y lanzarte por fin a leer sus grandes obras, ¿no te parece?

    DEJA UNA RESPUESTA

    Por favor ingrese su comentario!
    Por favor ingrese su nombre aquí

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    Los preferidos de los lectores
    Compártelo con tus amigos
    Lo último
    Resumen de privacidad

    Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.