Paul Auster ha sido uno de los escritores norteamericanos más influyentes de las últimas décadas. Es más que probable que, si te has cruzado con alguna de sus novelas, la hayas disfrutado mucho, y es que su calidad literaria es indiscutible. Aquí queremos dejarte las mejores frases de Paul Auster, para que lo vayas conociendo más a fondo.
Leer o escuchar, tú decides. Ahora este post también está disponible en audio.
¿Quién era Paul Auster?
Nacido en New Jersey en 1947, el escritor norteamericano empezó a escribir con tan solo 6 años de edad, siendo un lector incansable y llenando cuadernos y cuadernos con sus cuentos y sus poemas. Podría decirse que encontró su vocación siendo todavía un niño.
Estudió Literatura Inglesa en Columbia, pero al terminar la carrera se embarcó en todo tipo de trabajos y oficios. Fue marinero, periodista, inventor de juegos de mesa y hasta escritor de novelas policíacas con pseudónimo.
Si bien sus primeras obras pasaron prácticamente desapercibidas, fue La trilogía de Nueva York la que le consagró como un escritor indispensable. A lo largo de tres novelas fue capaz de mezclar elementos de la literatura existencialista, policíaca, metaliteratura y muchas otras. Todo un prodigio que hizo que los ojos de los críticos de su país se fijaran al fin en sus textos.
A partir de este punto, se convirtió en un consagrado autor que consiguió aunar la opinión de crítica y público. Todo un superventas que firmaría éxitos literarios como Invisible y Sunset Park.
Finalmente, murió en abril del año 2024, poniendo fin a una de las carreras literarias más exitosas, brillantes y diferentes de su generación.
Descubre las mejores frases de Paul Auster
Seguro que ahora te ha entrado la curiosidad, ¿verdad que sí? Aquí te contamos cuáles son algunas de sus frases más famosas.
«La realidad no existe si no hay imaginación para verla».
Su literatura siempre supo combinar de manera magistral la realidad más cruda y objetiva con las observaciones más agudas, brillantes e imaginativas. No era solo alguien con capacidad para ver lo que pasaba en el mundo. Era alguien con el genio de imaginarlo.
«Todo puede cambiar en cualquier momento, de repente y para siempre».
Auster sabía mejor que nadie que, a veces, algunas de nuestras acciones determinaban para siempre nuestras vidas. A él le pasó cuando publicó su obra más famosa. Y, de la misma manera que puede suceder para bien, también hay muchas otras cosas que pueden tirar por tierra todo aquello que tanto nos hemos esforzado en construir.
«Cambiar de opinión es probablemente una de las cosas más hermosas que la gente puede hacer».
En un momento en el que el sentido más crítico parece brillar completamente por su ausencia, Paul Auster nos recuerda esa antigua idea de que los auténticos sabios son aquellos que no tienen miedo de cambiar de opinión. Cambiar de opinión, por lo general, tiene más que ver con evolucionar que con dejarse convencer.
«Me parece que siempre seré feliz en el lugar donde no estoy».
Con esta sencilla frase queda latente ese espíritu más existencialista de Paul Auster. Es algo tremendamente humano el sentir que no somos felices en el lugar en el que estamos, y pensar que necesitamos viajar, recorrer el mundo o cambiar de círculo para alcanzar nuestro bienestar real.
«Si no estás listo para todo, no estás listo para nada».
Ya puedes ver lo bien que dominaba Auster el arte del aforismo. Aquí se encierra una verdad totalmente universal. La vida es imprevisible, y o te preparas para todo lo que pueda venir, o no te servirá de nada prepararte solo para algunas posibilidades. Hay que ser capaces de hacerle frente a todo lo que se nos venga encima.
«Hay esperanza para todos. Eso es lo que hace que el mundo gire».
En medio de la catástrofe que a veces dibuja en sus textos, Auster también fue un profundo conocedor del alma humana. Y si algo sirve para que el mundo pueda seguir funcionando y avanzando, ese algo es la fe en que puede haber algo mejor esperándonos más adelante.
«Los escritores somos seres heridos. Por eso creamos otra realidad».
Con esta sencilla frase Auster nos desvelaba totalmente su alma y su sensibilidad. Su pulsión por escribir respondía a la necesidad de encontrar su hueco en el mundo, y de ser por fin feliz en ese hueco.
«No es que escribir me produzca un gran placer, pero es mucho peor si no lo hago».
Si quieres seguir descubriendo algo más de cerca el alma y el corazón de este autor, esta frase es clave para entenderlo totalmente. No se trataba de un apasionado de la escritura, sino de alguien que necesitaba contar con esa vía de expresión en su día a día.
«Lo que importa no es la habilidad para evitar los problemas, sino la manera en que se enfrenta uno a ellos cuando se presentan».
Esta frase encierra una pequeña lección de vida particularmente útil que nos recuerda que, por muy esquivos que seamos, los problemas siempre van a dar con nosotros. Es inevitable porque es ley de vida. Ahora bien, está en nuestra mano la capacidad de enfrentarnos a esos problemas y solucionarlos de la mejor manera posible.
«Las heridas son una parte fundamental de la vida, y a menos que uno esté herido de alguna forma, jamás se hará hombre».
Como ya habrás podido ir observando, Paul Auster era uno de esos escritores que consideraban que la vida estaba hecha para sufrir, y que ese dolor es parte del aprendizaje vital. En esta frase resume esa idea a la perfección. Uno solo llega a convertirse en un adulto cuando ha atravesado ya determinados momentos de dolor.
«Eres demasiado bueno para este mundo, y por eso el mundo eventualmente te aplastará».
El pesimismo de Auster queda plasmado a la perfección en esta frase cruda, directa y demoledora.
«Probablemente no exista mayor logro humano que merecer amor al final».
Para terminar de repasar a Paul Auster, nada mejor que finalizar con una frase llena de sentido, de sensibilidad y de esperanza. Al final, si hay algo que tenga valor en este mundo, ese algo es el amor. Un sentimiento tan complejo, bonito y esencial como este es el que debería determinar el éxito de nuestras acciones. Solo cuando somos merecedores del amor es cuando podemos estar contentos y conformes con nuestras propias acciones.
Ahora ya conoces cuáles son las mejores frases de Paul Auster. No hay mejor momento que este para indagar y descubrir la obra de un autor que se convertirá, sin ninguna duda, en un clásico del siglo XXI. ¿Te lanzas a la aventura?
