Algunos autores han dejado para la posteridad una serie de citas del todo únicas e irrepetibles. Las frases de Oscar Wilde son, probablemente, de las más famosas en la historia de la literatura. Ingeniosas, únicas y muy reveladoras, tienen una mezcla perfecta entre ingenio y profundidad. Aquí te contamos nuestras favoritas. Pero, antes, un poco de contexto.
¿Quién fue Oscar Wilde?
Oscar Wilde fue un escritor, poeta y dramaturgo irlandés, nacido el 16 de octubre de 1854 en Dublín, Irlanda. Fue uno de los grandes talentos de la literatura del siglo XIX. Entre sus obras más destacadas seguro que te suenan la de El retrato de Dorian Gray y La importancia de llamarse Ernesto.
Wilde creció en un ambiente intelectual y en un hogar acomodado. Esto, combinado con su ingenio, provocó que desde bien jovencito destacara en el mundo educativo.
Tras finalizar sus estudios, Wilde se estableció en Londres y se convirtió en una figura destacada en el mundo cultural de la capital inglesa. Publicó una colección de poemas en 1881 y su única novela, El retrato de Dorian Gray, en 1890. En ella explora temas esteticistas y decadentes. Hoy en día es una de las novelas más famosas que existen.
Pero no solo escribió versos y una novela. Wilde también fue un destacado dramaturgo. Entre 1892 y 1895, escribió varias obras que se convirtieron en clásicos del teatro británico, como El abanico de Lady Windermere, Una mujer sin importancia y La importancia de llamarse Ernesto. En estas obras fue donde Wilde llegó a desarrollar de manera más significativa su afilado ingenio.
A pesar de su éxito profesional, la vida personal de Wilde estuvo marcada por la controversia. Mantuvo una relación con lord Alfred Douglas, lo que llevó al padre de Douglas, el marqués de Queensberry, a acusarlo públicamente de homosexualidad, un delito en la Inglaterra victoriana. Wilde demandó al marqués por difamación, pero el juicio resultante reveló pruebas que llevaron a Wilde a ser arrestado y condenado en 1895 por «indecencia grave». Fue sentenciado a dos años de trabajos forzados.
Tras su liberación en 1897, Wilde se exilió en Francia. Durante este período, escribió De profundis, una larga carta dirigida a lord Alfred Douglas, reflexionando sobre su vida y sufrimiento. Wilde falleció el 30 de noviembre de 1900 en París, a la edad de 46 años.
Las frases de Oscar Wilde que no te puedes perder
Si te ha picado la curiosidad, aquí descubrirás las mejores citas de Oscar Wilde. Esas que lo han convertido en una leyenda viva del ingenio y de la literatura.
«La vida es demasiado importante para ser tomada en serio».
Probablemente, su máxima más célebre (y celebrada). Wilde mantenía ese estilo propio de los dandis según el cual nada era lo suficientemente importante o grave como para abandonar el buen gusto, el sentido de la ironía y una fina capa de cinismo. Esta frase es el perfecto ejemplo de ello.
«La verdad es raramente pura y nunca simple».
El mundo es un espacio en conflicto en el que confluyen opiniones, hechos y presupuestos de todos los tipos y de todas las personas.
«La única forma de librarse de la tentación es caer en ella».
El pecado, el vicio y la decadencia fueron temas centrales en la obra y en el pensamiento de Oscar Wilde. Esta frase es un perfecto ejemplo de ello. Oscar Wilde mantuvo siempre una postura más bien hedonista sobre la vida, de exploración y descubrimiento. Animaba a las personas a hundirse en lo más profundo de la existencia.
«El hombre es menos él mismo cuando habla en su propia persona. Dale una máscara y te dirá la verdad».
Oscar Wilde fue siempre muy crítico con algunos aspectos o supuestos de la sociedad burguesa. Uno de ellos fue el de su falsa sinceridad y transparencia. Esta frase lo ejemplifica a la perfección.
«Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones».
Wilde mantenía siempre una visión quizás pesimista en cierta medida sobre la vida. O, por lo menos, muy negativa y con cierta gravedad. En esta frase nos enseña una lección vital esencial: aprendemos porque avanzamos, porque probamos y porque nos equivocamos.
«Amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que durará toda la vida».
Volvemos a ver aquí esa lucidez tan característica de Oscar Wilde. En esta vida solo nos tenemos a nosotros mismos. Todo lo demás, espejismos.
«En este mundo solo hay dos tragedias: una, no conseguir lo que se necesita; otra, conseguirlo. Esta última es la verdadera tragedia».
Una frase que captura al 100 % el espíritu satírico y tremendamente lúcido de nuestro autor. La idea es muy sencilla: las cosas que construimos en nuestra cabeza muchas veces son más intensas y perfectas que las que nos vamos a encontrar en la vida real. Por eso, descubrir la realidad siempre es la mayor tragedia que existe.
«La moda es una forma de fealdad tan intolerable que tenemos que cambiarla cada seis meses».
Provocativo y, en cierta media, contracultural, Oscar Wilde siempre mantuvo una relación de amor-odio con la moda de su tiempo.
«Ser natural es una pose muy difícil de mantener».
Otra de sus frases más famosas, en la que refleja a la perfección ese carácter tan cínico que lo definía, acentuando siempre la dificultad de ser nosotros mismos en un mundo hipócrita y fingido.
«Todo el mundo está en el foso, pero algunos miran hacia las estrellas».
Una frase particularmente bonita, en la que se refleja mejor que en ningún otro lado ese carácter de poeta que tanto cultivó. Al fin y al cabo, un esteta como él solo podía crear ideas tan visuales como esta.
«Sé tu mismo, todos los demás puestos ya están ocupados».
Vemos aquí reflejada de nuevo otra de las obsesiones más comunes de Oscar Wilde: la autenticidad de las personas enfrentadas a un mundo que nos obliga a comportarnos como imitaciones unos de otros. Un mundo que nos obliga a ser plástico.
«La única diferencia entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho dura un poco más».
¿Qué te parece esta frase? Un genial juego de ingenio de un talento inimitable.
«Conciencia y cobardía son la misma cosa, solo que conciencia es el nombre comercial».
Aquí tenemos otro de esos aforismos cargado de ironía, de sentido y de profundidad. ¿Dirías que Wilde acertaba con esta frase?
«Cuando uno está enamorado, empieza siempre por engañarse a sí mismo para terminar engañando a los demás. Eso es lo que el mundo llama un amor romántico».
El amor siempre es uno de los grandes subtemas en su obra, y no siempre lo trata de una manera, digamos, cariñosa. Aquí, Wilde vuelve a atacar y a atentar contra uno de los pilares más importantes de la sociedad de su tiempo: el amor romántico.
«Echan a perder todas las historias de amor intentando que duren para siempre».
Para continuar con lo que te contábamos, aquí puedes descubrir otra de esas ideas hechas de dinamita con las que Oscar Wilde pretendía destruir las creencias más arraigadas sobre el amor. Nada como una frase ingeniosa para hacernos pensar, ¿verdad?
«La risa no es un mal comienzo para la amistad».
Una pequeña observación, lúcida, sencilla y sincera.
«Creer es muy monótono, la duda y curiosidad son apasionantes».
Oscar Wilde rozaba, en algunos momentos, la filosofía, cuando desvelaba ese gusto por desmontar lo que la sociedad de su tiempo creía. Aquí refleja a la perfección esa esencia que le llevó a convertirse en una personalidad de su tiempo.
«Que hablen de uno es espantoso. Que no hablen, es peor».
Esta frase tiene ecos de aquella premisa de que no hay mala publicidad, siempre y cuando hablen de ti. Oscar Wilde fue también un retratista de la sociedad de su tiempo. Una sociedad burguesa, que se relacionaba en los salones de las grandes casas, y en donde los chismorreos eran parte misma del ocio y del entretenimiento de la época.
«Como no fue genial, no tuvo enemigos».
Esta frase prácticamente se la podríamos aplicar al propio Oscar Wilde. En vida fue una figura polémica, en gran medida por culpa de la coyuntura y la sensibilidad de la época. Este conflicto. iba de la mano con su genialidad creativa y artística, que le granjeó fans, pero también enemigos.
«Los libros que el mundo califica de inmorales son los que enfrentan al mundo a sus propias vergüenzas».
Aquí tenemos otra de esas reflexionen que convierten a Oscar Wilde en una figura tan genial de su tiempo. Sus libros también fueron un espejo en el que la alta sociedad de su tiempo pudo ver reflejados sus miedos, sus celos y sus pecados. Y, precisamente por eso, él también fue calificado de inmoral en más de una ocasión.
«¿Qué es un cínico? Es un hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada».
Una de sus frases más famosas, y en la que parece ironizar un poco acerca de los dandis de su tiempo. Sí, la alta sociedad inglesa tenía muy claro el precio de las cosas. Ahora bien, a ojos de Wilde, es probable que no entendiesen el valor de nada.
Las frases de Oscar Wilde están plagadas de genialidad, sentido del humor e ironía. Esta es solo una breve muestra de su inmenso talento literario. El resto, te animamos a descubrirlo donde en realidad se esconde: en sus obras.

