Pasar la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) con la nota esperada es uno de los mayores retos que tienen los jóvenes en nuestro país. Por eso, para quienes estén en ese momento vital, queremos ofrecer aquí una lista con algunos consejos para aprobar la PAU que, seguro, ayudarán a afrontar con positividad y confianza a esta nueva prueba vital. Vamos a ver cuáles son.
Leer o escuchar, tú decides. Ahora este post también está disponible en audio.
1. Familiarízate con los exámenes
Lo primero de todo es poder tener acceso a pruebas y a exámenes de otros años, para que no te sorprenda el tipo de preguntas que vayan a aparecer en ellos. Esto es algo que, obviamente, los docentes del instituto se encargan de hacer, pero también tú por tu cuenta puedes mirarlo, ya que en internet puedes encontrar mucha información y pruebas de otros años que te ayuden a practicar un poco y a calibrar bien el nivel de dificultad que puedes esperar en esa prueba.
Además, existen libros que replican este tipo de exámenes y pruebas. ¡Los podrás encontrar en nuestro catálogo!
2. Ten una rutina clara de estudio
Muchos estudiantes optan por no preocuparse demasiado por los exámenes durante su último año de bachillerato para darse luego un atracón el mes antes de la PAU. No hace falta que te digamos que ese es un error que va a disparar tu estrés y que te impedirá descansar adecuadamente para rendir al máximo durante las pruebas finales.
Lo mejor que puedes hacer es tener una rutina y repartirte poco a poco el temario, para que luego no te sobrepase totalmente todo lo que tienes que preparar. Estudiar un poco todos los días, además, te ayudará a fijar mejor los conceptos importantes en tu memoria. No pienses que vas a tener que sacrificar demasiado tiempo. Si empiezas desde el principio del curso, con un par de horas al día puede ser suficiente para llevar todo perfecto y controlado.
3. Ayúdate de herramientas de estudio
No hay nada peor que tener un texto inmenso delante y ponerte a memorizarlo directamente. Principalmente, porque va a ser casi imposible que lo hagas. Es natural, ya que tanta información va a sobrecargar tu cerebro y al final hará que no rindas de la mejor manera posible. ¿Qué es lo óptimo, entonces? Muy sencillo, utilizar todos los recursos posibles para fijar ideas, conceptos y definiciones en tu cabeza. Por ejemplo:
- Haz esquemas. Son una muy buena manera de estructurar la información con claridad, para que entiendas bien todas las partes de un temario y la relación entre ellas.
- Subraya con rotuladores de colores. Asígnale a cada uno de ellos un significado. Por ejemplo, utiliza el verde para las definiciones y el amarillo para las ideas importantes. Este tipo de sistemas vienen muy bien para retener, a través de la memoria visual, la información que estés estudiando.
- Prepara fichas para el repaso. Siempre hay algunas asignaturas más pesadas que otras, en las que la memorización juega un papel crucial. Las fórmulas matemáticas o químicas, las definiciones de biología… ¿Por qué no prepararte un listado de tarjetas con las definiciones más importantes de la materia que puedas tener siempre a mano para repasar donde sea?
4. Aprende a desconectar
Otro problema de los atracones de estudio es que producen mucho estrés y cansancio. Es decir, terminan siendo poco productivos, puesto que lo único que suelen traer es una congestión de la información, sin que esta se asimile correctamente. Para evitar ese tipo de cosas, nada mejor que descansar entre sesiones de estudio.
Quizás no te lo hayan dicho lo suficiente, pero lo cierto es que solo si descansas lo que el cuerpo necesita es como vas a poder rendir adecuadamente en las sesiones de estudio y en los exámenes finales de la PAU. Además, el descanso ayuda a que se fije el conocimiento en la memoria, y no solo nos referimos a que duermas lo suficiente (que también). Dar una vuelta con tus amigos, ver una película, hacer un poco de ejercicio… Cualquier actividad que te distraiga y que te permita desconectar del estudio va a ser beneficiosa de cara a enfrentarte con más fuerzas al temario.
5. Haz exámenes de prueba regularmente
Seguro que no te resultará difícil hacerte con exámenes y preguntas de otros años. Utiliza todos esos recursos para calibrar tu conocimiento y para hacer pequeñas pruebas que te permitan saber qué cosas necesitas mejorar en cada asignatura.
Por ejemplo, quizás en una prueba descubras que la parte práctica en matemáticas sea la que más te cuesta. O quizás en el examen de lengua compruebes que necesitas mejorar tu vocabulario. A la hora de la verdad, un simulacro es lo que mejor te puede indicar cuáles son tus carencias en cada asignatura.
Eso sí, lo importante aquí es que finjas que estás ante la prueba real. Con tiempo, sin libros y valorando luego cuál sería tu nota final.
6. Piensa en tus debilidades y en tus fortalezas
Para afrontar los exámenes de la PAU a veces hay que hacerlo con un pensamiento estratégico. Si tienes que presentarte a muchas asignaturas y no dispones de tiempo suficiente, ¿cuál es la mejor táctica que se te puede sugerir? Lo primero de todo, tienes que reflexionar sobre qué asignaturas dominas más y cuáles te resultan más difíciles.
Quizás lo tuyo sea la historia, y de manera natural memorices bien todas las fechas y eventos históricos. Pues bien, eso quiere decir que no vas a tener que dedicarle tanto tiempo como, por ejemplo, a los problemas de física. Piensa que sacar un 8 en lugar de un 9 no va a afectar tanto a tu expediente como sacar un 3 en lugar de un 6. Por lo tanto, céntrate siempre en aquellas asignaturas que más te cuestan, porque seguro que en esas te es más fácil arañar más puntuación.
7. Cuida tu salud mental
Finalmente, no está de más que incidamos en algo tremendamente importante hoy en día y que es necesario cuidar en una etapa tan estresante como pueden ser los meses previos a la PAU. Lo más seguro es que tengas momentos en los que estés más motivado y muchos otros en los que te sientas incapaz de seguir avanzando. Busca recursos, un entorno de confianza y apoyo en tus seres queridos para que los malos momentos no sean tan malos. Habla abiertamente de tus sentimientos y aprende a no exigirte más de lo que puedas dar. Es la mejor manera de cuidarse ante un reto como este.
Estos son los mejores consejos para los exámenes de la PAU que te podemos dar. Y, por supuesto, en nuestro catálogo puedes encontrar libros de las asignaturas de bachillerato con exámenes resueltos que te ayudarán a practicar y a hacer simulacros para cuando llegue el gran día. ¿Lo tienes todo preparado?
