William Shakespeare, el bardo inmortal, es uno de los autores más conocidos en el mundo entero, y su fama está más que justificada. Por eso, prepárate para descubrir aquí las mejores frases de William Shakespeare. Te avisamos de que la selección ha sido particularmente compleja, ya que toda su obra irradia una calidad inigualable.
Leer o escuchar, tú decides. Ahora este post también está disponible en audio.
¿Quién era William Shakespeare?
Antes de analizar sus versos, vamos a tratar de acercarnos un poco más al personaje, aunque no va a ser sencillo. Y es que gran parte de la vida de este autor se encuentra envuelta en misterio.
Shakespeare nace el 23 de abril de 1564 en Stratford-upon-Avon. Es hijo de un comerciante local. Como estudiante, enseguida destaca en lengua y, con 18 años, contrae matrimonio. Tras tener tres hijos con su mujer, nos adentramos en los «años perdidos» de su vida, porque la siguiente aparición que tenemos de él en la historia de a literatura es en Londres, en el año 1592, reconvertido repentinamente en un autor teatral de éxito.
Se han hecho muchas cávalas y conjeturas acerca de la vida de nuestro autor durante esos años: viajes a Italia, exilios… Pero una posibilidad muy lógica es que se trasladara a Londres para ser autor teatral, ya que en esos años el teatro se había convertido en uno de los fenómenos de masas más interesantes de la ciudad.
Ya en Londres, el autor se convierte en una referencia imprescindible de la capital inglesa, gracias a la compañía de teatro Lord Chamberlain’s Men, quienes representan algunas de sus grandes tragedias, como Hamlet.
Años después, esa compañía teatral se hace con un teatro y lo remodela, llamándolo The Globe. Ahí representan obras de la talla de Romeo y Julieta o El mercader de Venecia.
Tras acumular un sinfín de éxitos, volvemos a encontrarnos con vacíos en su vida que los expertos no llegan a justificar. Sin embargo, sí conocemos la fecha de su muerte. Esta se produce, lo más probable, el 23 de abril de 1616, en su ciudad natal.
Descubre las mejores frases de William Shakespeare
Saborea con calma algunos de sus versos más bonitos e inspiradores.
«Ser o no ser: esa es la cuestión».
Esta es, sin duda, la frase más famosa de Shakespeare. Una frase que ha inspirado a infinidad de personas y que se ha convertido en una de las citas más conocidas de toda en la literatura mundial. Todo lo que nos sucede, todo aquello que tenemos que decidir es tan sencillo como esta disyuntiva: o aceptamos la vida con lo bello y lo terrible que tiene, o la rechazamos.
«Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras».
Uno siempre acaba preso de todas aquellas palabras que dice. Por eso, lo mejor y lo más inteligente es pensar con detalle y con calma antes de hablar. Esta frase es un recordatorio de que no hay nada como la prudencia para no meternos en un lío nosotros solos.
«El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos».
Una frase muy bonita cargada de verdad, en la que Shakespeare parece resumir a la perfección una de las condiciones de la existencia. Es cierto que no elegimos cuándo nacemos ni en qué contexto. Pero sí podemos tener control de nuestras acciones, y de cómo comportarnos en este mundo. Esa franja de acción es crucial para nuestra libertad.
«Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios».
Aquí Shakespeare vuelve a reflexionar, desde otra óptica, acerca del destino y de la responsabilidad que tenemos en nuestra propia vida. Achaca los pecados y las faltas no al destino, sino a nuestros propios vicios y a nuestras acciones. Y es que muchas veces somos nosotros mismos los arquitectos de nuestra propia tragedia, y quienes nos esforzamos por poner piedras en nuestro propio camino.
«Los miserables no tienen otra medicina que la esperanza».
En esta frase Shakespeare se pone en la piel de los más desgraciados para entender una verdad tremendamente significativa. Cuando uno no tiene nada a su alrededor, lo único a lo que se puede agarrar es a la esperanza. Esa especie de pájaro o de sueño que, a veces, puede servir para mantener viva la llama de la vida en nuestro interior.
«La vida es como un cuento relatado por un idiota; un cuento lleno de palabrería y frenesí, que no tiene ningún sentido».
La vida puede ser alocada, absurda y hasta decepcionante. Por eso Shakespeare nos lanza una visión un tanto cínica y despiada de la existencia. Sin un propósito claro, pasamos nuestro tiempo entre la velocidad y el ruido.
«Llorar por las desgracias del pasado es la forma más segura de atraer otras nuevas».
El pasado siempre es una losa que parece sellar y condicionar nuestras vidas. Aquí Shakespeare nos da una lección que no debemos olvidar. Seguir atrapados en lo que ya ha sucedido es un impedimento que nos frena, y que no nos deja seguir viviendo.
«El amor de los jóvenes no está en el corazón, sino en los ojos».
La juventud tiene una explosividad que se va perdiendo poco a poco con la madurez, y esa explosividad se delata perfectamente en la mirada. Y es que los ojos siempre están cargados de amor y de deseo. Eso es justo, para el poeta, lo que mejor delata los sentimientos.
«En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser».
Siempre existe una disyuntiva, un salto entre aquello que nos define y lo que esperamos ser. Rara vez la gente se conforma con la vida que está viviendo en ese momento, ya que en nuestro ser siempre se encuentra la sed por tener más y más. Pero esa búsqueda es también una forma de perdernos a nosotros mismos de manera irreparable.
«Al nacer, lloramos porque entramos en este vasto manicomio».
Shakespeare, como buen poeta, también dedicaba en ocasiones unos versos tristes a la vida. He aquí una frase lóbrega y cargada de emotividad, con la que nos recuerda que la existencia es desordenada, caótica y sin sentido. De hecho, la existencia está completamente dominada por la locura.
«En un minuto hay muchos días».
El tiempo es relativo, y Shakespeare no necesitaba esperar a que se descubriese la física cuántica para llegar a esta conclusión. Hay años de nuestra vida en los que no sucede nada, y hay instantes en los que se encierra a veces la complejidad de toda una vida. Por eso, un minuto puede contener mucho más que 60 simples segundos.
«El infierno está vacío, todos los demonios están aquí».
Terminamos con una preciosa frase con un punto algo dramático. Shakespeare, al fin y al cabo, escribió dramas y tragedias que conseguían mantener la atención del público con tramas cargadas de sangre y celos, y con frases que inspiraban amor y magia. Esta es una de sus líneas más famosas y desafiantes.
Ahora que ya conoces las mejores frases de Shakespeare, es el mejor momento para embarcarte en la aventura y disfrutar de su extensa obra. Prepárate para descubrir tragedias únicas y textos cargados de emoción y de belleza.

Lo que he leído, me ha parecido poco y muy reducido. Quiro leer todas sus obras, lo más ampliamente posible. Muchas gracias, espero recibir esa información. Muchas gracias
Carmen Urbano,Barcelona, 24/09/2025
Una y otra vez nace un Shakespeare…una y otra vez descubre las mismas frases las mismas verdades…una y otra vez Mistura antiguas especias alternando el orden… esperando un cambio…a través del tiempo se seguirá intentando hasta que el resultado justo sea logrado…..