Queremos dedicar este artículo de Casa del Libro a repasar las frases célebres de John Steinbeck, uno de los principales autores norteamericanos del siglo XX. Aquí encontrarás una introducción biográfica y un listado con sus sentencias más importantes.
¿Quién fue John Steinbeck?
Su nombre completo era el de John Ernst Steinbeck Jr., y nació el 27 de febrero de 1902, en Salinas, California. Creció en una familia de clase media. Sin embargo, pese a su situación, desde pequeño estuvo muy sensibilizado con la dureza de los trabajos agrícolas que había en su territorio.
Su madre Olive jugó un papel clave en su educación. Ella era maestra, y le inculcó el amor por los libros desde pequeño. Sin embargo, Steinbeck no terminó sus estudios universitarios en Stanford. Esto le llevó a tener una vida laboral más bien disipada y cambiante.
Pasó por diversos trabajos, como jornalero o periodista. Trabajos que le dieron una mirada mucho más amplia sobre las duras condiciones materiales de los trabajadores agrícolas, y que le permitieron entender la literatura de una manera más amplia.
De todas esas experiencias publica, en el año 1939, Las uvas de la ira, su obra magna. Una novela muy bien tejida y pensada que retrata el éxodo de campesinos que viajan hacia California durante la Gran Depresión. Una obra tremendamente sensible que se esfuerza en retratar la dureza del campo y de la pobreza, y que dignifica a quienes, para una parte de la sociedad de la época, eran los olvidados.
La novela se convierte en uno de los ejes más importantes de su obra, y en el perfecto ejemplo del tipo de novelas que Steinbeck escribió durante toda su vida. Siempre se esforzó por dignificar en su literatura a los más humildes, por entender las causas y consecuencias de la pobreza y de la violencia social, y por denunciar las injusticias económicas que observaba.
Además, un aspecto muy interesante en su literatura era la forma en la que mezclaba ese estilo realista y social con aspectos bíblicos, que añadían una profundidad todavía mayor a sus novelas.
Todos esos logros le hicieron merecedor del Nobel de Literatura en el año 1962, permitiendo también que varias de sus novelas fuesen adaptadas al cine.
Finalmente, muere el 20 de diciembre de 1968, en Nueva York. Actualmente, está considerado como uno de los escritores más importantes de todo el siglo XX.
Descubre las mejores frases de John Steinbeck
Ahora que ya conoces mucho más sobre Steinbeck, vamos a ver cuáles son algunas de sus frases más importantes:
«Me pregunto a cuántas personas he mirado toda mi vida y nunca he visto».
Este autor tenía esa sensibilidad tan particular que le hacía prestar atención a los desheredados, a los pobres y a los más necesitados. Esta frase deja entrever esa idea que arrastra en toda su obra. Y es que su principal preocupación, al final, no era solo mirar, sino ver a todas esas personas con las que se cruzaba en su vida. Una poderosa lección que habla de la humanidad de este autor.
«El arte del descanso es una parte del arte de trabajar».
Él había observado muy de cerca y sufrido en sus propias carnes la dureza del campo y del trabajo. Por eso, sabía perfectamente que solo se puede trabajar si, también, uno tiene la oportunidad de descansar. Al fin y al cabo, una labor tan dura necesita siempre de pausas.
«Me pregunto por qué el progreso se ve más que la destrucción».
Steinbeck estuvo profundamente comprometido con su tiempo. Le tocó vivir y presenciar varias guerras, y precisamente por eso se fijó en que, en tiempo de paz, la gente se olvidaba de todo lo que se había sufrido, y se enfocaban solo en lo que progresaban. Aquí deja claro que es importante prestar la debida atención a las tragedias acontecidas, con el fin de que no se vuelvan a repetir.
«Una pregunta es una trampa, y una respuesta pone el pie en ella».
Las preguntas y las palabras tienen la capacidad de invocar a muchas otras. Una pregunta nos hace pensar, recordar e imaginar. Por eso, las preguntas son trampas que nos llevan a lugares insospechados, y las respuestas nos hacen caer por esa pendiente.
«Las ideas son como los conejos. Usted obtiene un par, aprende a cuidarlos, y muy pronto tendrá una docena».
Steinbeck sabía que la capacidad de pensar de forma crítica y abierta era algo fundamental. Gracias al pensamiento podemos llegar más lejos, así como seguir avanzando y pensando por nosotros mismos. Al fin y al cabo, una idea siempre conduce a otra. Por eso, basta con empezar para encontrar en las ideas un territorio especialmente rico.
«Nací perdido y no me gusta que me encuentren».
La vida de Steinbeck dio todo tipo de vueltas y cambios. Divorcios, trabajos precarios y una búsqueda perpetua de pureza literaria llevaron al autor a vivir constantemente perdido. Esta frase reconoce esa misma actitud. Nos habla de que hay un tipo muy concreto de personas que buscan siempre el anonimato y pasar desapercibidas.
«Hay más belleza en la verdad, aunque sea una verdad terrible».
Las verdades pueden ser especialmente dolorosas, pero eso no les resta un ápice de autenticidad. Eso es justo lo que nos dice esta frase. Para empezar, rompe con el mito o con la idea de que la verdad siempre es algo puro y hermoso, y nos demuestra que puede ser terrible y compleja. Sin embargo, está en la mano de cada uno el preferir escuchar una verdad o una mentira.
«Está mucho más oscuro cuando una luz se apaga que lo que pudo haber estado si la luz jamás hubiese brillado».
Esta frase tan poética nos recuerda una cosa muy evidente y real: perder las cosas hace que el mundo nos parezca un lugar mucho más frío y oscuro. Una ausencia siempre pesa más que algo que no existió nunca.
«Con unas pocas excepciones, lo que los hombres quieren no es dinero, sino lujo, amor y ser admirados».
La obra de Steinbeck es un intento por comprender en profundidad la identidad humana y sus atributos. Aquí arroja una conclusión clara sobre cómo somos la mayoría de las personas. Si bien podemos parecer obsesionados con el dinero, este no es más que un medio para conseguir alguna otra cosa.
«Supongo que nunca hay suficientes libros».
Y terminamos con una frase que no podría representar mejor a este autor. Efectivamente, nunca hay suficientes libros buenos, como los de Steinbeck.
Las frases célebres de John Steinbeck son un cuadro que nos permite ver y adivinar su obra. Una literatura cargada de empatía, calidad y compromiso. Por eso, te recomendamos que te des el lujo de disfrutar de novelas tan interesantes como Las uvas de la ira o Al este del Edén. ¿Te gustan las novelas que tratan de capturar la realidad de un pueblo?
