Isabel Allende es una de las escritoras más universales que ha dado la literatura latinoamericana. Por eso, lo más seguro es que en más de una ocasión te hayas cruzado con alguna de sus novelas, e incluso puede que las hayas leído. Si todavía no la conoces, no te preocupes. Aquí queremos contarte cuáles son las mejores frases de Isabel Allende, para que te vayas enamorando poco a poco de su prosa.
Leer o escuchar, tú decides. Ahora este post también está disponible en audio.
¿Quién es Isabel Allende?
Antes de embarcarnos en su obra, nada mejor que conocer a fondo a la autora. Isabel Allende nace en Lima, Perú, en el año 1942, aunque enseguida se muda a Chile. Tras el golpe militar de Pinochet, emigra a Venezuela, y termina afincándose en California. Sin embargo, siempre se ha sentido como una escritora chilena, y llegó a ser galardonada con el Premio Nacional de Literatura de Chile en el año 2010.
Como escritora, la suya es una de las voces más reconocibles y vendidas de las últimas décadas, siendo una autora superventas en muchísimos países. Ha desarrollado todo tipo de registros y de estilos. Desde una narrativa más adulta en La casa de los espíritus y Paula hasta un estilo mucho más juvenil en la mítica obra La ciudad de las bestias.
Las suyas son unas novelas cargadas de simbolismo, de sentido y de enseñanza. Eso no significa que su prosa sea densa ni difícil de comprender. Todo lo contrario, con un espíritu universalista, Isabel siempre ha escrito pensando en que sus textos puedan ser leídos por todo el mundo (y así ha sido).
En definitiva, Isabel Allende escribe esa clase de libros que se pueden disfrutar a cualquier edad y en cualquier momento de la vida. Y, ahora sí, vamos a descubrir más de cerca su tremendo genio literario.
Las mejores frases de Isabel Allende
Prepárate a descubrir la mezcla perfecta entre sabiduría e imaginación.
«Enfrenta los obstáculos a medida que se presenten, no pierdas energía temiendo lo que pueda haber en el futuro».
Esta frase encierra toda una lección de vida que nos recuerda algo esencial: no hay que pensar en los fantasmas que tengamos en la cabeza, hay que concentrarse en las realidades que tenemos frente a nosotros. Solo así podremos avanzar.
«El miedo es inevitable, tengo que aceptarlo, pero no puedo permitir que me paralice».
Muchas veces confundimos el valor con la osadía, y creemos que una persona valiente se caracteriza principalmente por no sentir miedo en ningún momento. Pero esto es falso. El valor tiene que ver con sobreponernos a ese miedo, tras haber aceptado que existe.
«La muerte no existe, hija. La gente solo se muere cuando la olvidan; si puedes recordarme, siempre estaré contigo».
Con este precioso mensaje, Isabel Allende nos recuerda que la muerte solo llega cuando ya no somos capaces de recordar a la persona que se ha ido. Por eso, la memoria es tan importante para forjar y mantener nuestra identidad.
«Lo que más temo es el poder con impunidad. Le temo al abuso de poder y al poder de abusar».
Sus recuerdos de la dictadura chilena y lo que supuso parecen estar más presentes que nunca en esta frase. No hay nada más peligroso ni preocupante que, precisamente, ese abuso de poder desmesurado.
«Las raíces no están en el paisaje, ni en un país, ni en un pueblo, están dentro de ti».
Como persona que vivió en más de un país, Isabel Allende sabe mucho sobre el significado de sentirse extranjero en otra tierra. Y la valiosa lección que nos ha legado es esta: nuestro interior es lo que realmente determina de dónde somos.
«El corazón es lo que nos impulsa y determina nuestro destino».
Una vez más, Isabel vuelca su mirada hacia el interior de nosotros mismos. Lo que de verdad va a guiar nuestras acciones y llevarnos a alguna parte es nuestro corazón, nuestro deseo y nuestros sentimientos. No hay nada como nuestra propia sensibilidad para marcarnos el mejor camino.
«No puedes encontrar a alguien que no quiera ser encontrado».
De una forma un poco más enigmática, pero con la tremenda belleza de su prosa, la escritora chilena nos habla aquí de una verdad evidente, pero no siempre tan clara: la única manera de encontrar a alguien es que esa persona quiera ser encontrada.
«Cuanto más tiempo vivo, más desinformada me siento. Solo los jóvenes tienen una explicación para todo».
Esta frase nos lanza una verdad dura e incómoda. El mundo está hecho para los jóvenes, para quienes lo entienden, lo disfrutan y lo crean. Con los años, vamos perdiendo el valioso contacto con la realidad y con el mundo.
«La verdadera amistad resiste el tiempo, la distancia y el silencio».
La amistad es clave para vivir una buena vida, eso nadie lo duda. Sin embargo, lo que sí parece estar en disputa en muchas ocasiones son los criterios que determinan qué es y qué no es una buena amistad. En este caso, Isabel defiende que las amistades de verdad son las que aguantan el paso de los años, la lejanía de los kilómetros y el abismo del silencio.
«La biblioteca está habitada por espíritus que salen de las páginas en la noche».
Ella como escritora lo sabe mejor que nadie. Cada libro es mucho más que unas pocas páginas. Cada libro es una historia, un mundo, una realidad. Cada libro está habitado por voces, y basta con abrirlos para escuchar aquello que tienen que decirnos.
«Las experiencias de hoy son los recuerdos del mañana».
Vivir nunca ha parecido tan urgente como en esta frase. ¿Por qué aprovechar cada oportunidad que se nos presenta? ¿Qué debería impulsarnos a exprimir cada momento? Es muy sencillo: solo de esta manera podemos construir recuerdos bonitos a los que volver siempre que queramos.
«No quiero una vida sin incidentes y segura, prefiero una aventura».
Como ya has podido ir viendo, Isabel Allende tiene muchos momentos de lucidez en los que reflexiona sobre la vida, y su conclusión parece bastante clara. La mejor manera de vivir la vida es aprovechándola al máximo. Esto implica: disfrutando de sus riesgos, de sus oportunidades y de lo que el camino quiera traernos.
«Todos tenemos una reserva de fuerza insospechada que emerge cuando la vida nos pone a prueba».
Las cosas siempre se pueden poner más difíciles, pero no te preocupes. Como nos recuerda aquí la escritora, tenemos la capacidad de soportarlo todo, y siempre contamos con reservas de fuerzas que acudirán a salvarnos.
«¿Cuántas veces te he dicho que no creas todo lo que oyes? Busca la verdad por ti mismo».
Finalmente, vamos a cerrar este listado de frases con una sugerencia o una invitación a pensar por nosotros mismos. Sí, es más cómodo creer, confiar y no juzgar aquello que se nos ha dicho. Pero la verdad auténtica, la única que existe, solo podemos encontrarla por nosotros mismos, haciéndonos preguntas hasta dar con una respuesta que realmente nos sirva.
En definitiva, las mejores frases de Isabel Allende son un compendio de emoción, sabiduría y lucidez. Que no te extrañe si te han entrado ganas de devorar de principio a fin todas sus obras. Es más, será una experiencia lectora que disfrutarás como pocas.

Isabel Allende es una de mis escritoras favoritas. He leído casi todas sus obras. Ahora mismo estoy terminando “Mi nombre es Emilia Del Valle”. Me encantaría conocerla personalmente. También soy escritora de Dorado, Puerto Rico, y profesora de lengua y literatura.