Pocas autoras nacionales han tenido la consagración de Emilia Pardo Bazán. La escritora coruñesa fue una de las máximas exponentes del realismo, además de una novelista destacada que ha dejado su impronta en la literatura nacional. Para descubrir todavía más aspectos de esta autora, hemos querido reunir las mejores frases de Emilia Pardo Bazán.
¿Quién era Emilia Pardo Bazán?
Antes de ir al grano, veamos un poco de su contexto. Emilia Pardo Bazán (1851-1921) fue una autora española, considerada una de las figuras más importantes de la literatura del siglo XIX. Nacida en A Coruña, se distinguió por su talento, que aplicó a diversos géneros literarios: desde las novelas y los relatos hasta el periodismo y el ensayo. Además, su defensa de los derechos de las mujeres hizo de ella una referencia del feminismo español.
Pardo Bazán fue pionera en introducir el naturalismo literario en España, corriente impulsada por el escritor francés Émile Zola. Su obra más conocida, Los pazos de Ulloa (1886), es la más representativa de este estilo. En ella se retrata de manera fidedigna la decadencia de la nobleza rural gallega y los contrastes sociales de su tiempo.
Además de su talento como novelista, Emilia Pardo Bazán fue una intelectual comprometida con la educación y la igualdad. Escribió ensayos defendiendo la necesidad de que las mujeres tuvieran acceso a la educación y pudieran desarrollar su talento libremente. De hecho, ella fue una de las primeras mujeres en ocupar una cátedra a en una universidad española.
Si volvemos a su talento literario, veremos que su estilo se caracteriza por la riqueza del lenguaje, la profundidad psicológica de los personajes y el análisis social de la España de su época. Hoy, Emilia Pardo Bazán es reconocida como una precursora del feminismo en España y una autora fundamental para entender la evolución de la narrativa moderna. Y ahora, vamos a acercarnos un poco más a su obra.
Descubre las mejores frases de Emilia Pardo Bazán
Aquí te hemos dejado una selección con sus frases más poéticas, lúcidas e interesantes:
«Grandes dolores de corazón y propósitos de la enmienda suelen quedarse entre las mantas».
Las parejas discuten, ese es un hecho absolutamente innegable. Y dentro de esas discusiones, la reconciliación es, probablemente, lo que más ayuda a que no abandonen su camino. Ahora bien, todas esas hermosas promesas de cambio y de reconciliación suelen tener un mismo lugar natural: el dormitorio. Lo que pase una vez que todas esas palabras salgan de allí, es ya otro asunto.
«El mundo es un conjunto de ojos, oídos y bocas, que se cierran para lo bueno y se abren para lo malo gustosísimas».
En la vida siempre se dan contradicciones dificilísimas de explicar. Una de ellas nos lleva a preguntarnos algo bastante evidente: ¿por qué parece que las personas nos interesamos más por lo malo que por lo bueno? Y es que cualquiera diría que el género humano nunca hace demasiado caso a lo positivo, y en cambio se obceca en lo negativo.
«Hay sentimientos cuyo origen desconoce el alma donde reinan».
Es un error pensar que uno es consciente y dueño de sus emociones. Muy al contrario, son estas las que nos dominan por completo. Con esta frase, la autora coruñesa saca a relucir esta verdad tan incómoda. A veces estamos totalmente azorados y afectados por emociones de las que desconocemos su origen. Y no debería sorprendernos el hecho de que sea así. Nuestro plano emocional siempre será igual de complejo.
«Diez años son una etapa, no solo en la vida del individuo, sino en la de las naciones. Diez años comprenden un período de renovación: diez años rara vez corren en balde, y el que mira hacia atrás suele sorprenderse del camino que se anda en una década».
El tiempo pasa para todos igual: para personas y para países. Por eso, Pardo Bazán nos habla aquí acerca de algo importante que tenemos que entender: las décadas no son solo una medida de tiempo, sino también una manera de entender el transcurso de la vida. Diez años lo cambian todo, tanto en los corazones de las personas como en los corazones de las sociedades.
«Todas las mujeres conciben ideas, pero no todas conciben hijos».
Aquí nos encontramos con una de sus máximas más reconocidas y reivindicativas. La idea es muy simple: si todas las mujeres son capaces de tener buenas ideas, ¿por qué la sociedad solo parece valorarlas en base a la cantidad de hijos que tienen? Efectivamente, Emilia Pardo Bazán denuncia aquí el prejuicio de nuestro mundo hacia las mujeres, que parece ignorar su valor real y quedarse solo en su capacidad de alumbrar vida.
«El gusto malsano del público ha pervertido a los escritores con oro y aplauso».
En su momento, Emilia Pardo Bazán pudo comprobar como autora que las historias que triunfaban eran aquellas más superficiales y escabrosas. Historias que gustaban mucho más que análisis arriesgados o vanguardistas de la sociedad. En la literatura, como en otras formas de entretenimiento, hay autores que se venden al aplauso fácil.
«Amar es un acto. No te fatigues en pensar: ama».
Esta es, sin lugar a duda, una de sus frases más bonitas. Sencilla y directa, nos recuerda algo esencial, que muchas veces olvidamos casi por completo. Amar no significa racionalizar nuestro deseo. Amar significa, simple y llanamente, darnos la libertad de seguir nuestro instinto y de aceptar nuestros deseos.
«La educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino doma, pues se propone por fin la obediencia, la pasividad y la sumisión».
Como ya vimos más arriba, Emilia Pardo Bazán puso mucho énfasis en la defensa de la educación de la mujer, ya que creía que esa era la mejor herramienta con la que contaba para enfrentarse al mundo que la rodeaba. Y, en la época en la que vivía, a la mujer solo se la educaba para callar y para acatar todo lo que dijera su marido.
«No hay palanca más poderosa que una creencia para mover las multitudes humanas».
Como cronista de su tiempo, la novelista gallega fue también una gran observadora de todo lo que sucedía a su alrededor. Y entre sus observaciones destaca esta, que nuevamente nos habla de la importancia de la emocionalidad. No hay nada como un corazón lleno de esperanza para mover a un sinfín de personas.
Como has podido ver, las mejores frases de Emilia Pardo Bazán son un fiel reflejo de su momento y de los ideales de la autora. También son la puerta de entrada perfecta para sentir una merecida curiosidad por su obra. ¡Lánzate a leerla!
