Si hay un recuerdo que Héctor Costa no olvidará jamás, es la mañana en que encontró por azar la radiografía olvidada de dos fetos a punto de nacer. La imagen le reveló la existencia de un hermano gemelo del que nada había oído hasta entonces y al que todo el mundo daba por muerto. Bajo la sombra de su hermano desaparecido, y espoleado por las hazañas de los primeros héroes de la Aviación, Héctor perseguirá, a través del convulso devenir del siglo XX, el sueño infantil de volar.