A partir de este hecho real y casi legendario, Miguel Barrero traza una investigación literaria que recorre el exilio del pintor, sus últimos años en Francia y la posterior peripecia de su cuerpo mutilado. Lejos de resolver el enigma, el autor lo convierte en una meditación sobre la identidad española y su dificultad para hacerse cargo de su propia tradición.Entre la crónica histórica y la reflexión moral, este libro mira a Goya como un símbolo y su cabeza ausente como una metáfora persistente del país que lo expulsó.
(Oviedo, 1980). Es autor de las novelas Espejo (premio Asturias Joven), La vuelta a casa, Los últimos días de Michi Panero (premio Juan Pablo Forner), La existencia de Dios, Camposanto en Collioure (Prix International de Littérature de la Fondation Antonio Machado), La tinta del calamar (premio Rodolfo Walsh) y El rinoceronte y el poeta. También ha publicado el libro de viajes Las tierras del fin del mundo y la recopilación de artículos Siempre de paso. Fue seleccionado por el programa 10 de 30 como uno de los nombres representativos de la nueva narrativa española y ha residido como escritor invitado en la Santa Maddalena Foundation.