La torre es una obra única que desafía las etiquetas. Poesía, diario, bestiario... conviven en este grimorio contemporáneo en el que la lectura se convierte en refugio y la escritura en ritual de transformación. A través de la figura de la bruja, el libro traza un viaje iniciático atravesando identidad, deseo, herida, y proceso creativo, en un diálogo atemporal con otras autoras como Emily Dickinson o Alejandra Pizarnik. En sus páginas lo cotidiano y lo simbólico se entrelazan en una constelación rica en referencias y significados ocultos, en el que cada lectura trae consigo una nueva revelación.