Derrotado el ejército de forajidos de Hadefilio, las instituciones de LaMarca inician una vasta operación de limpieza de rebeldes en la segunda parte de la trilogía Ablanbelle. Milicianos y consejeros fieles a la república reconstruyen lo destruido y desmantelan escondites y leyes clandestinas, mientras una patrulla al mando de Ablanbelle descubre el mayor secreto rebelde, sellando los destinos de leales y traidores.