Kate Evans posee la habilidad inigualable de combinar drama, comedia y detalles de la época, tejiendo la vida de Austen de manera fluida, coloquial, cómica y, en ocasiones, amargamente triste. Su estilo de dibujo, nervioso y detallado, lleno de color y fuerza, posee una intencionada antigüedad, y refleja la atmósfera de la Inglaterra de la Regencia, época en la que vivió la autora. Una audaz reinvención de la vida de una escritora muy querida.