Un asesinato en un mísero callejón de la califal ciudad de Córdoba. El cadáver de un crítico de arte con fama mundial. El detective Epicuro Salvatierra, Salva, recibe el encargo de la investigación de parte de la pareja sentimental del asesinado. Un extraño simbolo marcado a punta de navaja en el pecho del cadaver sugiere la participacion de alguna secta, pero datos filtrados desde el Instituto Anatomico Forense reorientaran las pesquisas. La victima recibio una paliza brutal antes de su muerte y un instrumento empleado en el apaleamiento fue un objeto forrado de piel curtida. La conversacion casual con una amiga de origen ecuatoriano hace recordar a Salvatierra un asesinato anterior. El cadaver tambien aparecio con el vientre rasgado y simbolos cripticos de sesgo neonazi. El detective consultara diversas fuentes, incluido Esteban Ibarra, y se abrira al fin una via clara para la investigacion: el submundo violento de la ultraderecha. Sin embargo, del Anatomico Forense llega un nuevo dato que trae de nuevo confusion: el asesinado no recibio una paliza antes de morir, sino dos, en un periodo de dos a tres semanas. Y, pese a esto, la muerte no fue provocada por estos ataques sino por un infarto inducido con una sobredosis de efedrina, estimulante utilizado como doping en pruebas deportivas."Jazz Cafe", ganadora del...
La principal virtud de esta escritora y de este libro es su transparencia idiomática, la sencillez con que se nos relata esta historia, con un estilo y una estructura casi invisibles. De ahí que desde la primera pagina entremos en el relato sin problemas, dejandonos guiar por el pulso sencillo pero firme de la narradora. Lo importante no es hacer literatura sino contar una historia elemental para corazones sencillos, con el poder de convencer y de gustar.