En 1966 la FIFA ratificó a España como país organizador de la Copa del Mundo de 1982. A partir de ese momento las autoridades políticas y deportivas se tendrán que enfrentar a uno de los mayores retos de nuestra historia: organizar un Mundial en pleno proceso de transicion politica y durante una de las mayores crisis economicas que habia conocido la sociedad española hasta la fecha.Juan Antonio Simon ha querido aprovechar el treinta aniversario de la celebracion del Mundial de España, para situar por primera vez este acontecimiento deportivo dentro de las claves de la historia contemporanea, y analizarlo como fenomeno cultural, politico, social, economico e indudablemente, futbolistico. ESPAÑA 82: La historia de nuestro Mundial aborda en una primera parte todo el largo proceso de preparacion y organizacion, entendiendolo como simbolo del final de la Transicion Española y como herramienta politica de un Gobierno que tratara de aprovechar el escaparate internacional de la Copa del Mundo para mostrar la imagen de una nueva sociedad democratica que queria recuperar el tiempo perdido. Aspectos como la financiacion, la eleccion de las sedes y la remodelacion de los estadios, junto con la importancia del marketing, la reforma de RTVE, los derechos de publicidad y el nacimiento del popular Naranjito, centraran el contenido de estas paginas.En una segunda parte se analizara de forma amena y rigurosamente documentada todo el desarrollo deportivo de la Copa del Mundo, incidiendo sobre todo en el estudio del decepcionante papel que realizara la seleccion española, asi como en la polemica semifinal entre Alemania y Francia con el golpe de Schumacher a Battiston, el show del jeque arabe en Valladolid o el acuerdo de no agresion entre austriacos y alemanes para clasificarse en la primera fase. Al mismo tiempo, tambien tendran su obligado espacio momentos inolvidables que han pasado a la historia del futbol, como los que protagonizaron la Italia campeona del bambino doro Paolo Rossi; la espectacular seleccion de Brasil con jugadores como Socrates, Zico o Eder; la Argentina de un joven Maradona o la genialidad de un conjunto frances liderado por los Platini, Giresse y Tigana.