"Desde la muerte de Edipo, oriento mis ojos y mis pensamientos hacia el mar y me refugio siempre en su cercania. A la sombra de una roca, escucho el rumor del puerto y de los hombres y los gritos de las aves marinas.Recuerdo el dia en que Yocasta me dijo "Nunca olvides, Antigona, que tu padre es ante todo un hombre de mar"
Tres historias que exploran la intimidad, la memoria y las sombras que nos habitan