Mariano José de Larra es el escritor romántico por antonomasia, pero su romanticismo no es sólo un movimiento estético, sino una actitud ante la vida. Al leer sus textos encontramos a un clásico que nos invita a pensar, provocándonos una sonrisa irónica de complicidad. Su periodismo político nos habla de problemas eternos y, por tanto, actuales. Su visión de las gentes de la época, lo que llamamos costumbrismo, es también, paradójicamente, actual, ya que refleja actitudes, por desgracia, consustanciales a la naturaleza humana y a toda organización social. Incluso su crítica literaria, aparentemente desligada de nuestros gustos, por centrarse en obras hoy casi olvidadas, sigue siendo de interés: más allá de la obra analizada, Larra se cuestiona la función de la literatura en la sociedad y defiende una literatura comprometida con su tiempo.
Studio Ghibli, Premio Princesa de Asturias
El emblemático estudio creador de Mi vecino Totoro, El viaje de Chihiro o La tumba de las luciérnagas, recibe el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.
Nació el 24 de marzo de 1809 en Madrid. Asistió a un colegio de jesuitas, que abandonó para completar sus estudios en Valencia y Valladolid. Al finalizar, trabajó en dos periódicos de su propiedad, El duende satírico del día (1828) y El pobrecito hablador (1832-1833), algún tiempo después colaboró como crítico de teatro con el diario nacional La revista española, donde utilizaba el seudónimo de Fígaro. Recibió una gran influencia del neoclasicismo francés, que aparecía en contraposición con su vida, ya que se convirtió en un símbolo de la confusión romántica. Se suicidó el 13 de febrero de 1837.