Cartas de uno de los poetas más importantes del siglo XX, donde trata sobre los deberes del artista -sumisión a la naturaleza, sinceridad, etc.Rilke quiso publicar estas cartas dirigidas a su mujer, Clara Westhoff, donde deja de manifiesto el hondo influjo de su alma gemela, Cézanne. Rilke se empeña en pintar el mundo con palabras, y compartirá opiniones con Orlik, Paul Klee, Vogeler, Rodin o Pasternak. Hay también lugar en sus cartas para los deberes de todo artista: la sumisión a la naturaleza, la sinceridad, etc. Rainer Maria Rilke (1875-1926) nació en Praga y es considerado uno de los poetas más importantes del siglo XX. Trató a muchos artistas de su época (Tolstoi, Cézanne y Zuloaga, y fue secretario de Rodin). Sus obras fundamentales son las Elegías de Duino, los Sonetos a Orfeo y las Cartas a un joven poeta, publicadas también en esta Selección Doce Uvas.
Rainer Maria Rilke (Praga, 1875 – Valmont, 1926) fue un escritor checo en lengua alemana y una de las figuras clave de la poesía moderna. Su trayectoria literaria estuvo marcada por una constante búsqueda espiritual y estética que transformó decisivamente la lírica del siglo XX. Tras una primera etapa formativa en Alemania, alcanzó la madurez artística a comienzos del siglo XX con El libro de horas. Su estancia en París, donde trabajó junto al escultor August Rodin, fue fundamental para la evolución de su estilo y dio lugar a obras como Los cuadernos de Malte Laurids Brigge. Entre 1911 y 1912 inició las Elegías de Duino, interrumpidas por la Primera Guerra Mundial. Instalado después en Suiza, concluyó su obra mayor con las Elegías de Duino y los Sonetos a Orfeo (1922), que consolidaron su lugar como una de las voces poéticas más influyentes de su tiempo.