Dicen que las musas eligen a su autor, pero solo los genios eligen a sus musas. La historia rebosa de obras maestras de cuyo autor nadie guarda ni el recuerdo, son frutos de un amor advenedizo y fugaz del que apenas quedan reliquias y epitafios, son los músicos de un solo disco, inolvidable y a la vez irrepetible o los poetas de cuyo nombre no puedo acordarme.
Me viene a la memoria la paráb...