Laia es una española que vive en San Francisco y que ha visto cómo los avances tecnológicos arruinaban su carrera profesional. Es el año 2035 y la inteligencia artificial ya está presente en todos los aspectos de la vida cotidiana. Los coches autónomos han sustituido finalmente a los conductores, la realidad virtual ha eliminado la necesidad de profesores y robots de aspecto más o menos humano limpian nuestras casas o cuidan de nuestros hijos. Laia, traductora de profesión, no puede competir con un programa de software que traduce mejor que una persona y ahora, a punto de convertirse en madre, busca reorientar su vida sin saber bien hacia dónde. Sin embargo, una serie de inquietantes accidentes provocados por androides desatarán el pánico.