La importancia que el texto bíblico concede a la descripciÛn del Templo de Jerusalén ha generado a lo largo de los siglos numerosas especulaciones arquitectÛnicas. Como, seg?n la tradiciÛn, ese Templo había sido diseñado por el mismo Dios, era esencial conocer sus proporciones y pormenores, ya que de ellos podrían deducirse las reglas de la buena arquitectura. Se trata, por lo tanto, de un asunto central para la cultura europea y americana.