Ary Malaver tiene la mano loca y la mente lúcida. ¿O será a la inversa? Tanto da. Lo importante es que estos textos son laberínticos sólo en apariencia: van gestando una poética propia que los torna fascinantes.LUISA VALENZUELA Con su perspectiva panhispánica (Perú, Estados Unidos y España se mezclan en su trayectoria), Ary Malaver es una de las voces más personales de la microficción en español. En Ecos encontramos una vuelta de tuerca al concepto de fragmento literario. En el libro, hallamos una serie de textos brevísimos que, a modo de pies de página, como ya hiciera en Espejos (2022), se valen de un espacio liminar para establecer un juego borgeano de citas y referencias a obras ignotas. Malaver construye el centro de la historia desde los márgenes de la página y mezcla tonos, idiomas y géneros (microrrelatos, haikus, ensayos, letras de canciones, definiciones, textos periodísticos, instrucciones, proverbios, sinopsis,) para crear un híbrido que se parece solo a sí mismo. BASILIO PUJANTE