El análisis institucional parte de que, así como todo puede leerse en relación con el deseo, también está atravesado por el dinero, el poder y la autoridad, es decir, por las relaciones institucionales. Las instituciones no se comprenden solo por sus discursos, sino por su sustrato material, que suele ocultarse mediante secretos, controles de información e ideologías. Este enfoque busca generar una nueva relación con el saber, basada en reconocer el “no saber” que orienta nuestras prácticas, utilizando “analizadores” que hacen visibles las tensiones y divisiones propias de toda institución. René Lourau propone, desde una perspectiva histórico-crítica, el “socioanálisis” y la “provocación institucional” como modos de intervención que revelan y transforman esas dinámicas.