Este trabajo aborda las estrategias a través de las cuales la autora mexicana discute la relación entre realidad y narración para nombrar los necroescenarios del presente mexicano. El estudio se detiene ante el uso peculiar de la intertextualidad, una de las estrategias más aprovechadas por la autora para tematizar y problematizar las implicaciones éticas y políticas que surgen al llevar la palabra del otro a un texto propio. Se analiza, por lo tanto, no solo la naturaleza formal de la interacción de textos diferentes y de sus tensiones genéricas sino también lo que aprendemos del modo en que nos relacionamos con el otro. ¿Qué sucede cuando Rivera Garza lleva las palabras de otros a un texto suyo? ¿Qué se gana y qué se pierde en términos éticos, estéticos y políticos al reescribir archivos de diversa índole, historias ajenas, voces y fuentes producidas en otros contextos?
Este análisis responde a estas preguntas, reconstruyendo las poéticas de resistencia que se encuentran en la obra de Cristina Rivera Garza y que nos recuerdan, una y otra vez, que un libro sí puede detener una bala y que “el contorno de una página es también el límite de lo real”.