Gruñidos, encrucijadas parte de un glicht textual al servicio del azar creativo. Este texto inicial, que podría sentirse desprovisto de cualquier intención, supone, sin embargo, la base de conceptualización ideológica, formal y pragmática de este poemario que aúna la reflexión crítica sobre una sociedad domesticada e incongruente con el grito poético aún esperanzado de la mirada humanista y comprometida.Desde un espíritu a priori nihilista, teñido de un romanticismo antidesarrollista, el autor comunica con sencillez, transparencia y honestidad su mundo interior, mediante una estructuración poética no medida que ronda lo surrealista, introducida desde la descripción pausada de lo cotidiano, pero sin apartarse de una visión política desnuda y sin ambages, que mira a los ojos a la realidad sin esperar nada a cambio.