Hijos del ocaso es un apasionante viaje humanitario que se inicia inusualmente en las postrimerías del Fin, a partir de un destino convocado, hacia los primigenios Orígenes. Una pertinaz alegoría a la Naturaleza, una original propuesta literaria que representa una metáfora del mundo, y que sita en una azotea futura (año 2053) desde la que se otea el pasado, el presente y el futuro «futuro», se permite evaluar varias décadas de la civilización humana, la cual oculta bajo su grandiosidad las multitudes oprimidas, marginadas y empobrecidas por su inicua disciplina, cuyo fundamento cíclico devasta las relaciones humanas y el ecosistema planetario.