Publio Ovidio Nasón (43 a.C. – 17 d.C.), poeta romano, procedía de una familia acomodada, por lo que pudo estudiar retórica para dedicarse al Derecho junto con su hermano. A la prematura muerte de éste, decidió consagrarse al estudio de su verdadera vocación: la poesía. Sus maestros fueron Arelio Fusco y Porcio Latrón. Tras sus viajes por Atenas, Asia y Sicilia, regresó a Roma donde se relacionó con el emperador Augusto y desempeñó diferentes cargos públicos. La mayor parte de su obra se centra en el Ars Amatoria, el arte del amor y del cortejo, por lo que se le considera una de las mayores influencias en el amor cortés. Tras un enfrentamiento con el emperador en el año 8 a.C., fue desterrado a Tomis, donde murió solo.
Según la tradición, el poeta griego Homero (ss. IX-VIII a. de C., aproximadamente) fue el autor de la Ilíada y de la Odisea, por lo que es considerado uno de los escritores más influyentes de todos los tiempos. Algunos críticos modernos, sin embargo, mantienen que Homero no fue el auténtico creador de estas obras, sino que se limitó a compilar y unificar una gran cantidad de relatos orales que él mismo recitaba. Sea como fuere, ambos poemas se convirtieron en la base de la educación y cultura griega en la época clásica, así como de la literatura occidental moderna.