Cuando digo que encontré el amor, lo digo con la boca pequeña. Puede que más bien, sin querer, me diera de bruces con él, como quien pasea ajeno a todo y al doblar una esquina se topa con una realidad tan inesperada como tangible, sólida. Es decir, ahora veo que el amor, acechante y hambriento, en busca de carnaza con la que alimentarse, me encontró a mí.
Especificaciones del producto
Opiniones sobre LA CHICA DE LOS SUEÑOS
¡Sólo por opinar entras en el sorteo mensual de tres tarjetas regalo valoradas en 20€*!