Son las ciudades contemporáneas como los aeropuertos contemporáneos, es decir, ''todas iguales''? ¿Es posible teorizar esta convergencia? Y si es así, ¿a qué configuración definitiva aspiran? La convergencia es posible sólo a costa de despojarse de la identidad. Esto suele verse como una pérdida. Pero a la escala que se produce, debe significar algo. ¿Cuáles son las desventajas de la identidad; y, a la inversa, cuáles son las ventajas de la vacuidad? ¿Y si esta homogeneización accidental -y habitualmente deplorada- fuese un proceso intencional, un movimiento consciente de alejamiento de la diferencia y acercamiento a la similitud? ¿Y si estamos siendo testigos de un movimiento de liberación global: ''¡Abajo el carácter!''? ¿Qué queda si se quita la identidad? ¿Lo Genérico?
Rem Koolhaas es cofundador de la Office for Metropolitan Architecture (OMA). Antes de convertirse en arquitecto, trabajó como periodista y guionista, y en 1978 publicó Delirious New York. En 1996 su libro S,M,L,XL resumió la obra de la OMA y estableció relaciones entre la sociedad y la arquitectura contemporáneas. Entre muchos premios internacionales, ha recibido el premio Pritzker (2000) y el Praemium Imperiale (2003). Fue director de la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2014, año en el que también se publicó por primera vez Elements of Architecture.