Un amor imposible amenazado por un incesto que no llega a efecto en medio de un intenso ambiente religioso. Tal es, en breve, la historia de La devoción de la cruz, comedia religiosa con ribetes de tragedia que ve la luz en la Primera parte (1636) de Calderón, para lo que revisa un drama de mocedad (La cruz en la sepultura, h. 1623). Así, permite asomarse al taller creativo del poeta, al tiempo que posee extraordinarias cualidades dramáticas y anticipa rasgos constantes del arte calderoniano. Esta edición analiza este y otros asuntos a partir del examen del proceso de reescritura.
Ficha técnica
Editorial: Iberoamericana
ISBN: 9788484898078
Idioma: Castellano
Número de páginas: 408
Tiempo de lectura:
9h 44m
Encuadernación: Tapa dura
Fecha de lanzamiento: 08/05/2014
Año de edición: 2014
Plaza de edición: Es
Número: 96
Alto: 24.0 cm
Ancho: 15.0 cm
Peso: 570.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Pedro Calderón de la Barca
Nació en Madrid el 17 de enero de 1600. Se educó con los jesuitas en Madrid, y continuó los estudios en las universidades de Alcalá y Salamanca hasta 1620. Fue soldado en la juventud y sacerdote en la vejez, lo que era bastante habitual en la España de su tiempo. En sus años jóvenes su nombre aparece envuelto en varios incidentes violentos, como una acusación de homicidio y la violación de la clausura de un convento de monjas. De su vida militar existen pocas noticias, aunque consta que tomó parte en la campaña para sofocar la rebelión de Cataluña contra la Corona (1640). Contrasta lo impulsivo y mundano de su juventud con lo reflexivo de su madurez, un aspecto que se acentúa al ordenarse sacerdote en 1651. Disfrutó del máximo prestigio en la brillante corte de Felipe IV y su nombre va asociado a la inauguración del palacio del Buen Retiro de Madrid, en 1635, y a numerosas representaciones teatrales palaciegas. El rey le honró otorgándole el hábito de Santiago. También fue capellán de la catedral de Toledo y capellán del rey. Murió en Madrid el 25 de mayo de 1681. En vida fue un autor respetado por todos y rara vez aparece mezclado en las violentas polémicas literarias de sus compañeros de letras. Después de la muerte de Lope de Vega, en 1635, fue reconocido como el dramaturgo más importante de su época.