Luchar por recuperar la cordura tras perderla es uno de los grandes desafíos de La jaula y el cernícalo: la novela del histriónico Duniel. Desde sus primeras inquietudes sentimentales a las frustraciones de vivir en una sociedad inhóspita. Por ella aparecen una amalgama de personajes entrañables, entre los que destaca Víctor de Balbucea, hermano especulativo de la laguna, paraje cercano que supone un verdadero analgesico metafísico. Desfilan diferentes pasiones juveniles, desde la ingenua y adolescente con la alemana Sonja, germen probable de sus problemas y desvaríos nerviosos, al más maduro con Lucía, que le arrastra a otra vida aparentemente más natural y autentica. Entretanto escenas con bohemios, fiestas con artistas, diálogos seudoplatónicos y experiencias paranormales. El drama de la inadaptación y los presagios de un inminente desastre histórico envuelven la trama, la angustia existencial de vagar por un mundo en descomposición. La Málaga que transita entre dos siglos y el imaginario pueblo arquetípico, Villanueva de Rodriego, son los escenarios. Una novela por momentos oscura y extraña, atravesada de poesía, por otros de una honestidad singular. Una invitación a visitar los meandros filosóficos, los anhelos de un joven que trata de adaptarse a un medio que le arrinco
Tres historias que exploran la intimidad, la memoria y las sombras que nos habitan