Decir que el hombre es un ser visceralmente violento y agresivo no cabe considerarlo, precisamente y por desgracia, una novedad. Y que en sus discusiones y peleas se suele acabar vertiendo abundante sangre es algo que asimismo se ha demostrado hasta la saciedad a lo largo de los muchos siglos de historia de la humanidad que llevamos encima.
Libros del caso Pelicot
Un recorrido necesario por la resistencia de una mujer, el sistema judicial y la lucha contra la violencia silenciada.