El diagnóstico en Urología empieza por conocer lo más detalladamente posible las diversas entidades nosológicas. Para ello es necesario saber cómo son las lesiones, cómo se constituyen, cómo evolucionan y cómo se manifiestan. Esta información básica constituye la materia del presente libro. Para llegar al diagnóstico, el médico debe conceder la máxima importancia a las bases clínicas y al análisis metódico de los síntomas. Esto debe prevalecer en todo momento sobre lo que puedan aportar las exploraciones. Hay dos técnicas sencillas que pueden completar la exploración física; no son difíciles, ni costosas, ni invasivas y ayudan a orientar al clínico en la primera aproximación al diagnóstico. Son la radiografía simple del abdomen y la ecografía. Los exámenes de laboratorio tiene una extraordinaria utilidad. Es evidente la importancia de los análisis de sangre corrientes en todo diagnóstico, urológico o no. Los análisis especiales son muy numerosos en urología. La urología siempre ha sido una especialidad que dispone de amplios recursos diagnósticos. El problema real que se presenta hoy día al clínico es el saber elegir la exploración apropiada; el de servirse de la más adecuada en cada caso; la que pueda proporcionar más amplia información descartando, en aras de la economía, de la utilidad, del tiempo y de las eventuales molestias, las que no sean indispensables.
Artemis II: Tu viaje a la Luna empieza en estas páginas