Nos ocuparemos de los medios: de los caminos que se han de seguir para hallar el justo reparto, para inventar la solución del Derecho. Seguramente que existe un método de invención del Derecho y, sin duda, muchos magistrados, guiados por el legislador, lo practican espontáneamente, de un modo casi instintivo. En cualquier caso, no me toca a mí enseñarles su oficio, como tampoco le toca a un ministro hacer que la justicia sea más expeditiva, como sería de desear. Mi tarea es solo la de comprender, la de hacer que el oficio del Derecho se haga más explícito. Y aparentemente esta tarea no es inútil y merece encontrar sitio en la enseñanza de las Facultades y en las Escuelas de la magistratura. Nosotros nos representamos al Derecho como una obra de razón humana, y el espíritu humano pone su marca, su pasión del orden lógico, sobre todos sus productos. Que «el Derecho» forma un orden homogéneo parece ser postulado común a todas las escuelas, por múltiples que sean las ideas que ellas profesen. MICHEL VILLEY
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Michel Villey
Michel Villey (1914-1988) fue uno de los grandes renovadores de la tradición del derecho natural clásico en la cultura jurídica de la segunda mitad del siglo XX. Habida cuenta de la peculiaridad de la situación de la enseñanza de la filosofía del derecho en la universidad francesa, transitó en distintos momentos de su vida por los departamentos de derecho romano e historia del derecho, hasta acabar enseñando filosofía del derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad de París-II (Panthéon-Assas). Entre su obra destaca El derecho romano (1945), La formación del pensamiento jurídico moderno (1968), Filosofía del derecho (1975) o Cuestiones de Santo Tomás sobre el derecho y la política (1987). El volumen que presentamos en español es el resultado del curso impartido en el año lectivo 1980-1981, como se advierte en el ágil estilo expositivo y en el que resuena la oralidad, pero al mismo tiempo riguroso según las reglas del trabajo universitario. Fue publicado en 1983 y destila el gusto por la provocación intelectual y la ironía, que son la marca de la casa, presentando las tesis más características del autor articuladas respecto del tema específico de los derechos del hombre.