Nadie pone en duda que Stravinski fue uno de los mayores
compositores del siglo XX. En este volumen -unas
memorias en forma de diálogo que mantuvo los quince
últimos años de su vida con Robert Craft, su más cercano
amigo y colega- hace repaso de su vida intelectual.
Ígor Stravinski (Oranienbaum, actual Lomonósov, 1882-Nueva York, 1971) es indiscutiblemente uno de los mayores compositores del siglo XX. Tras licenciarse en Derecho por la Universidad de San Petersburgo, se dedicó de lleno a la composición y estudió orquestación con Rimski-Korsakov. En 1910 se dio a conocer internacionalmente con El pájaro de fuego, y en 1913 presentó La consagración de la primavera, cuyo estreno en París causó uno de los más grandes escándalos de la historia de la música. Autor de piezas de muy diverso cuño, entre su producción cabe destacar, además de las obras mencionadas, El ruiseñor (1914), Historia del soldado (1918), Mavra (1922), Edipo Rey (1927), Sinfonía de los salmos (1930), Concierto para violín (1931), Sinfonía en tres movimientos (1945), La carrera del libertino (1951) y Cánticos de réquiem (1966).