Este libro ofrece una revisión crítica de la figura de Bartolomé Esteban Murillo alejada de los tópicos historiográficos tradicionales. José Riello y Fernando Marías cuestionan la imagen del artista sevillano como pictor doctus para presentarlo como un “pintor práctico”: un profesional competente en su oficio, pero con una formación intelectual limitada. A través del análisis de documentos sobre la canonización de san Fernando, el examen de sus autorretratos, el estudio de las inscripciones en sus obras, sus libros, su participación en la academia sevillana y la revisión de su cultura visual y literaria, los autores revelan a un Murillo más preocupado por los aspectos técnicos y comerciales de su arte que por unas más que silentes disquisiciones teóricas. La investigación aporta nuevas perspectivas sobre uno de los pintores más célebres y exitosos del siglo xvii sevillano y su lugar en la cultura artística de su tiempo.
Estudió Derecho en la Universidad de Deusto pero abandonó la carrera sin llegar a finalizarla. Gran amante del cine y de Bilbao, en 1981 comenzó su carrera como escritor con una serie de guiones para la emisora de radio Radio 3, titulada Los casos de la Ribera que contaba diversas peripecias de un detective muy peculiar por el casco viejo bilbaíno. Tras realizar el servicio militar en Barcelona decidió establecerse allí, comenzando a trabajar como guionista para diversos cómics, como El Víbora, Tótem y Cimoc. También escribió relatos para publicaciones como Playboy y Penthouse. Posteriormente comenzó a trabajar en la elaboración de guiones para la televisión, actividad en la que se ocupó hasta su salto definitivo a la narración pura. Actualmente, entre otros trabajos desempeña una función habitual de columnista en el periódico El Correo desde el año 2000.