Juan viaja en tren al pueblo que tiene por dentro, visita a sus padres, al barbero, el bar, el río, al panadero, coge la bicicleta como quien se quita un reloj para que el presente se ensanche y se toque los dedos con el pasado. Aquí no hay futuro, no hace falta. Si se asoman ahora lo pueden ver alejarse entre la yerba, saludando a los escarabajos, silbando algo que podemos leer.
Especificaciones del producto
Opiniones sobre SILBAR TODAVÍA
¡Sólo por opinar entras en el sorteo mensual de tres tarjetas regalo valoradas en 20€*!