¿Qué jardines felices, bien regados sus árboles, qué cálices de flores de tierno deshojarse maduran las extrañas, las exquisitas frutas del consuelo, las pródigas, halladas en el pasto de tu propia indigencia? Año tras año, te admira su sazón, la piel suave, su justa medida, que por ti ha esquivado a las aves volubles o, en el fondo, al celoso gusano. ¿Entonces es que hay árboles rondados por los [ángeles, cultivo de morosos y extraños jardineros? ¿Entonces nos dan fruto y no nos pertenecen? Nuestro obrar prematuro y al poco nuevamente marchito, nuestro ser, que es un bosquejo, ¿perturbó alguna vez sus intactos veranos? «XVII», de Rainer María Rilke Rilke no es propiedad del erudito. Es esperanza. ¿De cuántos poetas puede decirse que nos han sanado? ¿Y por qué eso no tiene más eco? ¿Por qué no somos más conscientes de que sí hay ciertas respuestas que el espíritu humano ha desperdigado aquí y allá? Las necesitamos. Por eso es importante esta obra. Quien tenga miedo a su propio declive, quien haya perdido a un padre o a un hijo, se haya distanciado de la persona a la que ama o, simplemente, ande corto de optimismo quizás encuentre aquí algún albergue.
Ficha técnica
Editorial: Editorial Pre-textos
ISBN: 9788418935725
Idioma: Castellano
Número de páginas: 156
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 14/09/2022
Año de edición: 2022
Plaza de edición: Valencia
Colección:
La Cruz del Sur
La Cruz del Sur
Número: 1776
Alto: 22.0 cm
Ancho: 14.0 cm
Grueso: 1.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Rainer Maria Rilke
Rainer Maria Rilke (Praga, 1875 – Valmont, 1926) fue un escritor checo en lengua alemana y una de las figuras clave de la poesía moderna. Su trayectoria literaria estuvo marcada por una constante búsqueda espiritual y estética que transformó decisivamente la lírica del siglo XX. Tras una primera etapa formativa en Alemania, alcanzó la madurez artística a comienzos del siglo XX con El libro de horas. Su estancia en París, donde trabajó junto al escultor August Rodin, fue fundamental para la evolución de su estilo y dio lugar a obras como Los cuadernos de Malte Laurids Brigge. Entre 1911 y 1912 inició las Elegías de Duino, interrumpidas por la Primera Guerra Mundial. Instalado después en Suiza, concluyó su obra mayor con las Elegías de Duino y los Sonetos a Orfeo (1922), que consolidaron su lugar como una de las voces poéticas más influyentes de su tiempo.