Un amor de Swann contiene toda la esencia del mundo proustiano y supone un acercamiento fundamental, como su propio autor indicaba, para todo aquel que quiera iniciarse en la lectura de la novela más importante del siglo xx: A la busca del tiempo perdido.
Tres historias que exploran la intimidad, la memoria y las sombras que nos habitan
Marcel Proust (1871-1922) nació en París en el seno de una familia adinerada. Enfermo crónico de asma, pasó gran parte de su vida recluido en una habitación donde escribió su obra maestra, En busca del tiempo perdido, una de las cumbres de la novela universal. De las siete partes que la componen, publicó en vida: Por el camino de Swann (1913), A la sombra de las muchachas en flor (1919), El mundo de Guermantes (1920-1921) y Sodoma y Gomorra (1921-9122); póstumamente se editaron La prisionera (1923), Albertine desaparecida, retitulada después La fugitiva (1925), y El tiempo recobrado (1927).