¿Puede ser aburrida la vida de un asesino profesional? Después de muchos años ejerciendo su labor en multitud de encargos, un asesino del que sólo sabemos su inicial, M, se encuentra en París tras su último trabajo reflexionando sobre cuál es el rumbo que ha tomado su vida. Ha alcanzado la cima de su profesión, tiene prestigio, tiene lo que quería hacer desde siempre. Sin embargo, está aburrido. Su vida, sin embargo, está a punto de cambiar precisamente por las consecuencias de su último encargo. Unas consecuencias que ni él mismo sospecha pero que entrará en lucha directa con las pesquisas y el deseo de venganza de un policía que le sigue la pista desde hace años y al que la desaparición de una adolescente ha desquiciado hasta ser apartado del servicio. ¿Qué tiene que ver esa desaparición en una ciudad a muchos kilómetros de allí con el encargo que M realiza en París? Mientras tanto, el abogado que defiende al principal acusado por la desaparición de la adolescente, un famoso y rico heredero de la vieja nobleza, se encuentra con una ciudad perversa con oscuras tramas en torno a los círculos de poder ¿Por qué el abogado que investiga el caso de la chica desaparecida y M encuentran en las acciones de uno las consecuencias en el otro? El Hombre Bizantino es una novela de suspense no exenta de humor y dramatismo con el trasfondo de una investigación, un asesinato, una desaparición y el deseo de matar.
Lo que los hombres acostumbran a hacer, de Aarón Reyes, está compuesto de tres ensayos girando alrededor de la política, y mucho más allá, haciendo recorridos históricos tanto por las sociedades como por lo que sea el amor.Sus paginas llevan el cuchillo entre los dientes pero como quien lleva una flor, es literatura que deja pensando en nuestros cimientos politicos, sociales, morales.Son ensayos para dejarse uno el sentir libre y dejar que entre en nosotros la palabra arropada por la razon.
Sevilla asombró desde la Antigüedad. Según el mito, fue creada por el mismísimo Hércules y se desarrolló en el corazón de Tartessos. El Tesoro del Carambolo apareció a sus mismas puertas, en una zona