De todos los personajes que han marcado la historia de al-Ándalus, el que más ha impactado en el imaginario colectivo de los españoles es, sin duda, Almanzor. Queremos así situar al personaje de Almanzor en una perspectiva mucho más amplia, que desborde los límites geográficos de su papel en el destino de la península ibérica en el siglo x. A través de la reconstrucción histórica del devenir de al-Ándalus y los reinos cristianos, así como de los imperios mediterráneos de la época -´abbasí, fatimí y bizantino-, se comprobará que su posición como todopoderoso chambelán no era única en el islam, ni su actuación como "campeón" de la guerra santa constituía algo totalmente nuevo. Y sin embargo, puesta en contexto, su genialidad como político y estratega aumenta en vez de disminuir. Su vida privada, las intrigas de la corte omeya de finales del califato de Córdoba y su cortesía con aquellos que le honraban dibujan una personalidad compleja y brillante, alejada del mito del destructor de Santiago de Compostela. Este verdadero "califa en la sombra" fue a la vez denostado y mitificado en dos procesos paralelos en el mundo cristiano y en el islámico.
Abuela de Isabel la Católica, heredera directa de Pedro el Cruel y corregente de Castilla durante once años, Catalina de Lancaster vivió el agitado tránsito del siglo XIV al XV, del cambio de dinastía en Castilla, y de la Guerra de los Cien Años en Europa. A pesar de que sus contemporaneos le adjudicaron un papel politico de primer orden, hoy nos resulta casi una desconocida. Catalina de Lancaster destaco como figura politica durante la regencia del joven Juan II. Su posicion estaba basada en su papel como madre del rey y reina viuda, y fuertemente condicionada por la intervencion de su cuñado, Fernando de Antequera, como corregente. Fue fundadora de conventos y mantuvo a su alrededor a una camarilla de cortesanos entre la que destaca la famosa valida y escritora Leonor Lopez de Cordoba. Señora de algunas de las ciudades mas importantes de Castilla, participo activamente en la regencia del reino como guardiana del tesoro real, apoyo la candidatura de Fernando I de Aragon y utilizo toda su influencia en la negociacion de matrimonios y de tratados de paz con las naciones mas importantes de Europa. Su interes por la politica exterior estaba firmemente anclado en una vision de la dinastia reinante que supuso una nueva orientacion tras el conflictivo siglo XIV, y se afianzaria mas tarde, durante el reinado de los Reyes Catolicos.
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Los mudjares y moriscos que habitaron en la pennsula ibrica no formaban un grupo unificado e inamovible. Ms bien suceda lo contrario: circulaban, mantenan intensos vnculos entre ellos y con sus correligionarios del Mediterrneo, propiciando intercambios culturales, de bienes y productos, as como mano de obra. Mientras, los cristianos asistan a estos desplazamientos, los permitan en ocasiones, los sancionaban con salvoconductos o documentos notariales y los reflejaban en sus obras literarias. Y as es como vemos que las autoridades cristianas, incluso en tiempos de guerra, aprobaban medidas dirigidas a la proteccin del comercio y de la libre circulacin de mudjares y moriscos, garantizando el abastecimiento que los mercaderes cristianos no podan asegurar por encontrarse muchos de ellos combatiendo o pertrechando a las tropas.De forma puntual o permanente, la movilidad, que lleg a afectar incluso a ncleos familiares completos, ha quedado registrada asimismo en textos producidos por ellos u otros musulmanes, motivada tambin por otras causas adems de las econmicas, amn de la legislacin encaminada a forzar los desplazamientos masivos de estas comunidades, esgrimidas por los especialistas que han participado en este estudio. Estos se refieren a la peregrinacin a La Meca, a los matrimonios en comunidades de diversas ciudades, etc.Este volumen cuenta con una mezcla de especialistas consagrados y jvenes investigadores procedentes de disciplinas variadas (historiadores, arquelogos, fillogos especialistas en rabe, romance y aljamiado), lo que permite conjugar erudicin slida y renovacin de las perspectivas desde una metodologa pluridisciplinar, capaz de definir tanto las modalidades de esas circulaciones como los contornos de las redes de contacto y la parte real e imaginada de sus representaciones.