Alegres y combativos porque nos quieten tristes y derrotados. Quieren marionetas deprimidas que se dejen manejar, en una marea de ficciones y tonterías, de miedos y dudas, pero somos los que desnudamos sus mentiras y descubrimos las verdades de la vida y de la libertad, frente a los engaños del odio y el temor. A pesar de sus fortunas, de sus ingentes recursos, los grandes magnates y sus marionetas politicas y mediaticas, van a fracasar porque solo nos ofrecen oscuridad, miseria y tirania. Hoy, como siempre, la humanidad esta en pie, contra quienes quieren reducirla hasta la practica destruccion. Son muy poderosos pero no son omnipotentes. Unidos, hemos vencido muchas veces y volveremos a vencer, cada vez que se nos plantee el desafio.
Bill Gates ha sido durante varios años el hombre más rico del planeta. Odiado por una parte de la comunidad informática y envidiado por otra; animador de su actividad empresarial desde el mundo de los negocios hasta la filantropia, sin dejar por ello de buscar beneficios cada vez mayores. Grandes medios de comunicacion se deshacen en elogios hacia su persona, aunque, muchas veces, esos mismos medios han recibido fuertes donaciones del propio millonario. Otros consideran que el capitalismo filantropico, encarnado por Gates, es el nuevo imperialismo que domina naciones y recursos a traves de la extension de la beneficencia y las ayudas interesadas. Hay incluso quien lo califica de encarnacion del mal, colocandole como protagonista de toda una serie de ofensivas contra los derechos humanos y la propia existencia de la poblacion mundial.Pero Gates no es mas que el personaje mas destacado, de todo un elenco de grandes multimillonarios (George Soros, Mark Zuckerberg, Rockefeller) que comparten un punto de vista comun, denominado hasta ahora izquierdista, que pretenden re-diseñar el mundo, e imponernos sus puntos de vista y sus objetivos. Pero, ¿quien es Bill Gates y de donde sale?
¿Quién mueve realmente los hilos del poder en el mundo actual? El proyecto Soros y la alianza entre la izquierda y el gran capital, del periodista y analista Carlos Astiz, analiza el papel de grandes