El tiempo organiza nuestra vida personal, las relaciones entre los seres humanos, las actividades sociales y también lo que concierne a la educación. A su vez, el tiempo (el escolar también) cobra significado gracias a las vivencias que experimentamos mientras este transcurre. ¿De que tiempo hablamos cuando lo referimos a la educacion? ¿Es el de la organizacion escolar (los calendarios y horarios)? ¿El que contempla un alumno o alumna mirando con ansiedad el lento recorrido de las manecillas del reloj? ¿El de la dedicacion del profesorado? ¿El tiempo real de aprendizaje? ¿Es el tiempo de la jornada de mañana y tarde o el de la continua? El tiempo de la educacion vale lo que de impactante, significativo y enriquecedor tiene para quienes lo experimentan. Una mirada a la educacion, desde 10 que de valioso tiene el tiempo en el que se desenvuelve, es una forma de ejercicio del sentido comun en la comprension de muchos falsos problemas y una aproximacion no desdeñable a otra concepcion de la calidad de la educacion. Con una aproximacion interdisciplinar, esta obra resalta el valor del tiempo escolar y la importancia creciente del extraescolar, teniendo en cuenta los cambios sociales y culturales que estan teniendo lugar, tomando en consideracion como los viven los educandos y sus familias. Concluye la obra con un analisis y comparacion de la importancia y efectos de la distribucion del tiempo en los modelos de organizacion de la jornada escolar en horario partido (de mañana y tarde) y el continuo (solo de mañana).
Se está configurando un modelo pedagógico, al menos un discurso alimentado por las discusiones sobre indicadores, valoración de resultados, reclamando el ajuste a un mercado laboral imprevisible, planteando disquisiciones acerca de en que se diferencia un objetivo de un contenido o de una competencia. En cambio, se devaluan los discursos acerca de temas como las culturas juveniles, como ofrecer una cultura que pueda interesar, que papel tienen los educadores, quienes son los que fracasan? (Jose Gimeno Sacristan).Las competencias no pueden confundirse con habilidades y destrezas que, por ser simples y mecanicas, son incapaces de afrontar el cambio, la incertidumbre y la complejidad de la vida contemporanea? colaborar en proyectos culturales, cientificos, artisticos o tecnologicos de calidad es la mejor garantia de formacion de estas competencias... Este programa requiere, definitivamente, refundar, reinventar la escuela que conocemos (Angel Perez Gomez).En definitiva, la satisfaccion o insatisfaccion que nos reporta la esfera publica termina por influir en nuestra vida privada, acaba por afectar a la intimidad y al sistema de creencias; y viceversa. Por tanto, es necesario el analisis de la relacion entre lo publico y lo privado, por cuanto esa relacion oculta mecanismos de identidad tramposos que impedira ser competente en ciudadania (Juan Bautista Martinez Rodriguez).Se asume que vivimos en una sociedad que denominamos del conocimiento pero, en contra de lo que la logica indicaria, este aspecto es lo que menos preocupa analizar: en que medida la informacion cultural que se le ofrece al alumnado es de actualidad, relevante, pertinente, incorpora sesgos, ausencias, etc." (Jurjo Torres Santome). Formar profesionales competentes no es lo mismo que formar con o a traves de competencias.
“Se está configurando un modelo pedagógico, al menos un discurso alimentado por las discusiones sobre indicadores, valoración de resultados, reclamando el ajuste a un mercado laboral imprevisible, pl