La historia recoge el dato: durante la primera guerra mundial, el joven soldado Adolf Hitler perdió un testículo. Lo que la historia olvida o no sabe es que una robusta enfermera teutona consoló al futuro Fuhrer mientras se reponia en el hospital de campaña ¿Quien hubiera imaginado que el testiculo superviviente de Adolf iba a funcionar a la perfecccion? Nadie. Ni siquiera el, que se olvido de la enfermera y volvio a sus malvados planes de dominio mundial. Pero... años mas tarde, ya convertido en el infame genocida que siempre habia querido ser, Adolf recibio la noticia de la existencia de su hijo. ¡Justo cuando comenzaba a preocuparle el temilla de la descendiencia! El problema: los aliados tambien lo sabian. El problemon: el niño estaba enamorado de una muchacha un poco... judia. El Hijo de Hitler es Dickie, el genial personaje con cabeza de playmobil creado por Pieter De Poortere que ha vivido aventuras en todas las epocas, en los cinco albumes que lleva publicados en el mercado francobelga. Con un dibujo de apariencia inocente, sin dialogos y muchisima ironia, De Poortere construye una historia hilarante que como cereza sobre la tarta incluye planchas que versionan las famosas de ¿Donde esta Wally? Para que el lector se divierta averiguando ¿Donde esta Eva Braun?