Martín Santos, galán del cine español de los años sesenta venido a menos, está harto de vender sus miserias al mejor postor, de patearse los platós televisivos para hablar de sus problemas con las drogas, con el juego, con las mujeres que se acercan a el buscando una fama efimera que les permita llegar a fin de mes sin tener que trabajar demasiado. Quiere acabar con todo de raiz. Para ello, nada mejor que quitarse la vida, pero se sabe incapaz de suicidarse y decide recurrir a los servicios de Tana Marques, quien ademas de dirigir una floristeria en el centro de Zaragoza se dedica a ayudar a quienes la contratan mediante esa especie de eutanasia activa extrema en que esta especializada desde hace años. Pero la discrecion que exige una actividad como la de Tana no se lleva bien con la legion de fotografos y periodistas a la caza de la noticia que suelen acompañar a todas partes a personajes como su nuevo cliente, y lo que parecia un encargo mas se convertira en un autentico atolladero del que solo podra salir sumergiendose de lleno en ese mundo del corazon que siempre ha detestado. Paparazis, exclusivas, una mujer que dice ser quien decide en cada momento que personajes seran actualidad y cuales deben pasar a segundo plano..., Suicidio a credito utiliza los recursos del genero negro para observar con acidez el mundo del corazon y los reality shows, un mundo en el que todo vale a la hora de lograr mas audiencia que el rival y en el que los protagonistas de las noticias -tanto los periodistas que ejercen de gladiadores en un circo romano como los famosos, que aceptan el papel de leon o cristiano de turno- no dudan en renunciar a su dignidad con tal de seguir manteniendo un cierto nivel de vida o una simple presencia en los medios de comunicacion, esos quince minutos de fama a los que, segun Warhol, todos tenemos derecho.
Nos hallamos en Zaragoza, la antigua Caesar Augusta, en el año 33 después de la Expo, es decir, en 2041. Gracias a una reestructura total, la vieja ciudad ya no sólo se halla en los mapas de todo el mundo, sino incluso en las cartas de navegacion En medio de este panorama divertido y delirante, Ulises Sopena, capitan de la policia, tiene que resolver el misterio de un cadaver que ha aparecido flotando en las aguas de uno de los canales que atraviesan la ciudad. El finado es (o sea, fue) toda una figura deportiva, capitan del equipo de waterpolo, el Zarawater, que tiene encendidas las pasiones ciudadanas. En el empeño por reconstruir sus ultimos pasos y establecer quien pudo haberle asesinado, Sopena hara un recorrido en moto acuatica, acompañado de la subteniente Fitzpatrick, por una ciudad llena de rincones sumergidos e insolitos, de caracteres anfibios e hilarantes, de personajes curiosos bajo su traje de neopreno.Escrito con una agilidad prodigiosa, y un humor limpio y preciso, "Cuestion de galones" es una obra regocijante donde estas sorprendentes imagenes y el tono burlesco no ocultan el verdadero fondo: una historia policiaca de ley, valga la expresion, un enigma inteligentemente planteado y resuelto con pericia, una novela negra de tipos reales y problemas y reacciones humanas.
Todo parece indicar que Mercedes Samper, una acaudalada mujer, se ha suicidado para no tener que sufrir los últimos rigores de una enfermedad terminal. Así lo piensan todos sus familiares y la policía es de la misma opinion. Sin embargo, un inspector que en sus ratos libres se dedica a redondear su sueldo con investigaciones privadas, pronto descubre que hay un pequeño, minimo detalle que rompe la armonia del conjunto"Manda flores a mi entierro", una novela ambientada en la Zaragoza actual y en unos ambientes cotidianos, desprende el aroma propio de los clasicos policiacos: un individuo, contra todo lo establecido e incluso contra todo lo conveniente, se va introduciendo poco a poco en una historia que, levantadas las primeras capas que le dan un tono respetable y humano, acaba mostrando una realidad distinta y, al fondo de todo, un pasado cenagoso.
Tana Marqués, regente de una floristería en cuya trastienda lleva a cabo otro negocio algo más lucrativo y peligroso: «suicidar» gente (personaje con cuyo peculiar humor ya disfrutamos en la primera